CANTO Y DANZA AUTOCTONOS

Los conjuntos artísticos aborígenes de Taiwan fortalecen
las raíces culturales y la identidad tribal en la isla, a través de la preservación de su arte y tradiciones.

POR HILMAR J. AREVALO R.

Grandes progresos han ocurrido en Taiwan en las últimas décadas, especialmente en cuanto a la democratización política y la prosperidad económica. Esto ha creado un ambiente cultural pluralista, donde la literatura, las artes interpretativas y visuales se han arraigado y prosperado. El desarrollo artístico de Taiwan en las décadas de la post guerra se ha caracterizado por una búsqueda de la identidad de Taiwan, prestándose especial atención a la creación artística de la gente local, y la revitalización de las artes olvidadas o en peligro de desaparecer.
De este modo, muchos esfuerzos del Gobierno y el sector privado se han dirigido a salvaguardar el patrimonio cultural de las tribus aborígenes de Taiwan. Se trata de preservar esta herencia cultural rica y diversa mediante la promoción de eventos culturales, el desarrollo de industrias relevantes, la construcción y expansión de instalaciones para las artes, y otra serie de proyectos con este objetivo. Una gran parte de los aborígenes ya se han mezclado con los chinos han; sin embargo, en Taiwan hay catorce tribus aborígenes con culturas y dialectos diferentes —Amis, Paiwan, Puyuma, Bunun, Yami, Rukai, Saisiyat, Atayal, Tsou, Thao, Kavalán, Sediq, Taroko, y Sakisaya.

Grupos artísticos aborígenes
Los aborígenes de hoy practican sin cesar, con dignidad y humildad sus tradiciones, además, atesoran las canciones y danzas que les fueron traspasadas oralmente por sus antepasados. Ellos dedican tiempo y esfuerzos a la preservación de su acervo cultural, en especial la danza y el canto que acompañan a la mayoría de sus rituales, y en un mayor afán han llevado todo esto al teatro con la intención de dar a conocer a un público mayor su cultura aborigen. En este sentido, la creación del Grupo de Canto y Danza Aborígenes de Formosa en el año 1991, conocido localmente como Yuan Wu Tze, fue un significativo desarrollo. Desde entonces, otros grupos similares han aparecido en escena.
El Grupo de Canto y Danza Aborígenes de Formosa fue fundado con la ayuda de la etnóloga Hu Taili. Está formado por un conjunto de jóvenes aborígenes de diferentes tribus, quienes han revivido y reconstruido las danzas y canciones que han estado a punto de desaparecer, con la ayuda de antropólogos y ancianos expertos de las tribus, quienes participan y observan personalmente sus presentaciones, nutriéndolas de contenido auténtico y preciso, directamente de las fuentes más confiables.
Las canciones y danzas han sido transmitidas de generación en generación — y han sido llevadas a las tablas para reafirmar el espíritu original de los rituales aborígenes. Los miembros de los grupos artísticos aborígenes se caracterizan por su sentido de orgullo, derivado de la dignidad de su origen austronesio.
A través de la reafirmación de la belleza y el significado de la cultura aborigen taiwanesa, los grupos artísticos aborígenes mantienen vivas sus tradiciones. Las actuaciones están llenas de vitalidad y deleitan al público. Estos grupos se esmeran para que los espectadores tengan una mejor comprensión de la cultura aborigen, y para esto, enriquecen y amplían su experiencia en el teatro.

Restablecimiento de las canciones y danzas
Yuan Wu Tze o el Grupo de Canto y Danza Aborígenes de Formosa es una fusión alegre de jóvenes aborígenes, quienes llevan al escenario las canciones y danzas con el propósito de preservar la cultura aborigen de Taiwan. Durante los diecisiete años desde su creación, el grupo ha participado en festivales de arte y realizado cientos de espectáculos a través de Taiwan, Europa, Asia, y Estados Unidos, y ha ganado el reconocimiento internacional. Además, el grupo realiza talleres para estimular el interés de los jóvenes aborígenes en la danza tradicional, mediante el uso de la reinterpretación y la integración de elementos teatrales contemporáneos.
La misión principal de Yuan Wu Tze y los otros grupos artísticos de su tipo es revivir y reconstruir los rituales culturales de las tribus aborígenes taiwanesas para que estas tradiciones puedan continuar y traspasarse a otras generaciones, y darse a conocer al mundo moderno. Además, estos grupos desean cambiar la percepción del público sobre la danza aborigen. Estas danzas no son solamente un espectáculo turístico, sino una demostración con un profundo significado espiritual y social.
Estas canciones y danzas tienen su origen en épocas remotas y han sido conservadas hasta hoy, gracias a los ancianos de las tribus quienes las han transmitido a los más jóvenes. Los grupos artísticos los han adaptado a los escenarios, guardando su esencia y preservando el espíritu original de los rituales y ceremonias aborígenes. En sí mismas son tradiciones, que han sido traspasadas de forma oral por falta de un lenguaje escrito. Los grupos artísticos aborígenes se esfuerzan por protegerlas y atesorarlas, porque son una parte intrínseca del acervo cultural aborigen. Sin duda, estos espectáculos ayudan al público a comprender y apreciar la rica diversidad cultural de cada una de las tribus aborígenes de Taiwan.
Los cantos y danzas autóctonos llaman la atención del público y enorgullecen al pueblo de Taiwan. Estos han sido llevados a la escena teatral con una finalidad más allá de la creatividad y la expresión artísticas. Son un esfuerzo para crear una base de conocimientos sobre los aborígenes. El canto de los aborígenes simboliza la parte subjetiva, aquella voz interior que fortalece su identidad, y la danza substituye el inexistente lenguaje escrito, que narra la historia y transmite la sabiduría intrínseca de los primeros pobladores.
La trayectoria ha sido un proceso de aprendizaje, cuyo resultado ha sido el restablecimiento de canciones y danzas, que estaban a punto de extinción, y su consiguiente transformación en un espectáculo para los sentidos. Estas agrupaciones han ayudado a mejorar la posición de los aborígenes en la sociedad taiwanesa, y se han ganado los aplausos en Taiwan por su gran contribución a la preservación de esta importante parte de la cultura taiwanesa.

De la vida real al escenario
En el caso de Yuan Wu Tze, cada producción se basa en la observación prolongada y la participación activa de los ancianos de cada tribu, y sus integrantes van a las diferentes aldeas para estudiar sus ritos. La duración de cada visita a una aldea es de aproximadamente 10 días porque no desean interrumpir la vida tribal ni las tradiciones de los aborígenes. Debido a la gran diversidad de dialectos, uno de los mayores retos para el grupo es superar la barrera del idioma. Es una tarea muy difícil aprender los dialectos, y mucho más familiarizarse con las diversas maneras de cantar de las tribus.
Más allá de la danza, la música aborigen está íntimamente conectada con casi todos los aspectos de la vida tribal, desde las tareas diarias hasta los ritos religiosos. Las canciones y danzas se inspiran en las cosechas, las tareas cotidianas, el amor y las leyendas tribales.
En algunos casos, el repertorio del grupo presenta elementos de dialectos antiguos bien preservados, cuyo significado ya no es totalmente comprensible. La obra “Esperando por la elaboración del vino” ofrece al público un vistazo a la vida cotidiana de los aborígenes. El “Ritual del océano” es una representación de las creencias aborígenes. Una producción muy aclamada y la primera del grupo, “La Leyenda de la montaña y el mar”, trata principalmente sobre el ritual Mayasvi, de la Aldea Tufuya de la Tribu Tsou, que vivían en la profundidad de las montañas. Asimismo, la ceremonia del festival primaveral, Ilisin, de la costera tribu Amis, abarca una serie de vistosos ritos.
Otra obra del grupo que causó impacto fue “Recuerdos de la Montaña Azalea”, donde todo el espectáculo gira sobre la vida de una sola persona, Uyongu Yatauyungana, un músico, educador y político de la tribu Tsou, quien hoy día mucha gente considera un héroe. Esta obra se caracteriza también por el uso de música de otras culturas. Es una exhibición maravillosa donde se entremezclan la música tradicional de una tribu aborigen con las composiciones de uno de sus miembros, y coloca la historia narrada en un contexto histórico más reciente.
La danza y la música son quizás el patrimonio más rico de los pueblos aborígenes de Taiwan. Estas danzas folclóricas, que se realizan en las ceremonias y rituales ordinarios, consisten de movimientos corporales, pasos armoniosos y pisadas vigorosas, realizados al unísono y acompañados por un coro melódico y polifónico. Además, los atuendos de colores vibrantes que llevan los bailarines, con pequeñas campanas y otros adornos metálicos prendidos a las piezas, o tobilleras decorativas con cascabeles, que suenan y tintinean, agregan un toque festivo al espectáculo. Por lo general, los instrumentos musicales aborígenes son tambores, instrumentos de una sola cuerda, instrumentos de viento de madera y otros de percusión. La experiencia puede ser singular. El acompañamiento musical puede incorporar instrumentos tradicionales aborígenes taiwaneses, tales como el birimbao utilizado por los Atayal, la flauta de nariz de doble caramillo de los Paiwan, la marimba, o se entonan los cantos románticos de los Puyuma, o el coro ortofónico de los Bunun —que combinados con los coloridos atuendos de cada tribu, enfatizan el sentido artístico de las presentaciones.

Tradición y teatro
Durante el transcurso de muchos años de duro trabajo, el grupo Yuan Wu Tze ha llevado la batuta de la rica tradición ceremonial de canto y danza. Igualmente, el grupo ha logrado un nombre en el mundo de las artes escénicas de Taiwan. Yuan Wu Tze ha logrado elevar el nivel y la calidad de las artes escénicas aborígenes.
En vista de que las obras de Yuan Wu Tze son parte de la cultura real, que generalmente se desarrolla en un ambiente natural, se han visto en la necesidad de fortalecer su estilo de actuación, el contenido y el montaje para llevarlo al teatro profesional. Los miembros del grupo no sólo se dedican a la parte étnica a la hora de cantar y danzar ante un público, sino que toman en consideración los elementos teatrales y la dirección profesional de todo el espectáculo. Los avances en estos aspectos han hecho posible los altos estándares del grupo en el campo de las artes escénicas. Han recibido el elogio del público local e internacional por ser pioneros de una rama creativa del teatro taiwanés.
En Taiwan, está tomando forma un nuevo teatro moderno aborigen, que no sólo sigue las tendencias teatrales internacionales, sino que incita al desarrollo de las tribus e influye en la estructura cultural multiétnica de la sociedad taiwanesa. Sin dudas, estos grupos artísticos aborígenes desempeñan un papel importante en la cultura contemporánea taiwanesa.
Ciertamente, los aborígenes de Taiwan poseen una profunda intuición respecto a los sentimientos humanos, tales como el poder, la muerte, el amor y el miedo, que son las fuentes de inspiración para la literatura, el drama, la música y otras formas artísticas. Estas agrupaciones no sólo cumplen la función de preservar la cultura aborigen taiwanesa, sino que son medios para dar a conocer a su gente. Esparcidos por todo Taiwan, las voces de los aborígenes retumban. Con valentía y sinceridad, ellos disfrutan del canto y la danza tradicional. Sin lugar a dudas, hay una belleza profunda en el ritmo fuerte y animado de su música, que trasciende el alma de sus antepasados.

 

YUAN WU TZE LLEGA A AMERICA LATINA

El Grupo de Canto y Danza Aborígenes de Formosa, Yuan Wu Tze, ha recorrido el mundo dando a conocer la rica tradición aborigen de Taiwan. Ahora, llevará el significado y la belleza de su arte al público de Nicaragua, Guatemala, Perú y la República Dominicana, del 7 al 17 de septiembre.

POR HILMAR J. AREVALO R.

“Rostros expresivos y pieles tostadas, sonrisas y sudor, voces potentes, pasos firmes, vestigios de una tradición que ha sido traspasada de generación en generación”, comenta un espectador durante una presentación de este grupo, conocido localmente como Yuan Wu Tze, y en el exterior como Grupo de Canto y Danza Aborígenes de Formosa–actualmente el grupo artístico aborigen más representativo. La agrupación ha logrado fama y respeto en Taiwan, gracias a sus esfuerzos por salvaguardar la cultura de los primeros pobladores de origen austronesio que habitaron la isla. El Gobierno desea dar a conocer esta parte de la cultura taiwanesa a los amigos de países extranjeros, y con ese propósito Yuan Wu Tze ya ha visitado Europa, Asia y Estados Unidos. Ahora, viajará a Latinoamérica en septiembre.
El público latinoamericano podrá deleitarse con las historias y mitos tradicionales taiwaneses a través de la vibrante exhibición artística de Yuan Wu Tze. La gira de doce días, patrocinada por la Oficina de Información del Gobierno (GIO, siglas en inglés), llevará a los jóvenes artistas aborígenes a cuatro países de Latinoamérica: Nicaragua, Guatemala, Perú y la República Dominicana.
Este emblemático grupo pondrá en escena su producción “El Paso del Año” — una obra que expone los rasgos característicos de las danzas y cantos de tres tribus aborígenes de Taiwan durante las fiestas de Año Nuevo. Durante la presentación, el público podrá observar los atuendos diversos, ritos sagrados, actividades cotidianas, y muchos otros aspectos propios de cada tribu a través de la coreografía y el canto tradicional.

El Paso del Año
“El Paso del Año” es un espectáculo que reúne todo el esplendor de las tradiciones aborígenes, las canciones y danzas típicas de la época del Año Nuevo de las tribus Puyuma, Tsou y Amis. “El Paso del Año” se centra en el ciclo de las estaciones, y tiene un significado muy profundo en la sociedad aborigen de Taiwan. Sin embargo, su importancia quedó empañada con las nuevas costumbres del Año Nuevo occidental y el Año Nuevo Lunar chino. Tras la observación detenida de las ceremonias de los aborígenes, la ceremonia que ellos llaman el “Año Nuevo”, marca el paso de un año al otro, y se caracteriza por la despedida del año viejo, el comienzo del nuevo, la disipación de las influencias malignas y los rezos por la buena fortuna y la abundancia.
Cada tribu aborigen denomina esta ceremonia de manera diferente. Es el rito más importante del año, después de las ceremonias de las cosechas. Además, es el punto de transición al nuevo año agrícola. Estas ceremonias de “El Paso del Año” no sólo conmemoran el Año Nuevo, sino que también cumplen otras funciones significativas.
En el pasado, la cosecha más sagrada e importante para las tribus aborígenes de Taiwan era la del millo, y las nuevas semillas se sembraban sólo después del paso del año. Este evento incluía una serie de ritos, dedicados en su mayoría a la veneración de los dioses y espíritus de los antepasados. Estas ceremonias forman parte esencial del sistema religioso de cada tribu. Son ocasiones en las que los hombres, los principales responsables de proteger a los miembros de la tribu, pueden hacer una demostración de sus destrezas físicas, capacidad de organizar y madurez. En las sociedades tribales que clasifican a sus miembros del género masculino según la edad, suelen celebrarse ritos cuando los chicos llegan a la edad adulta. En estas ocasiones, los chámanes y sacerdotes aprovechan para hacer una purificación de toda la comunidad, y orar por una caza exitosa y cosechas abundantes para el próximo año. Estas ceremonias no sólo son reuniones festivas, sino que también tienen una parte muy solemne.
En las tribus aborígenes Puyuma, Amis y Tsou se celebran magníficas ceremonias durante el paso del año, con cantos y danzas que se realizan por varios días consecutivos. Para los Amis, se trata del Ilisin, y se distingue por cantos y danzas que invocan a las deidades y espíritus de los antepasados. Al igual que los Amis, los Puyuma también celebran ceremonias conectadas con el sistema de clasificación de los hombres por la edad. Asimismo, realizan ritos para apaciguar la pena de las personas en duelo y para purificar a la comunidad. La serie de ceremonias de la tribu Tsou, conocida como Mayasvi, se celebra cada año después de la ceremonia de la cosecha de millo, y sirve para conmemorar el paso del año. La función más importante de la ceremonia Mayasvi es adorar al Dios de la Guerra, alejar la mala suerte, y orar por la abundancia de caza y cosecha.
Algunos ritos ya han desaparecido de las sociedades aborígenes, otros se adaptaron y fueron restaurados parcialmente. Esto se debe principalmente al impacto de las influencias externas. Por ejemplo, los esfuerzos para eliminar las “supersticiones y costumbres infames” de la sociedad aborigen durante la ocupación japonesa de Taiwan (1895-1945), imposibilitaron a los aborígenes la realización de sus ritos. Otros cambios en la sociedad moderna de hoy han dificultado aún más la preservación de las ceremonias tradicionales de las tribus aborígenes.
Sin embargo, a pesar de las dificultades, algunas comunidades aborígenes mantienen su naturaleza sagrada y observan sus ritos de la manera apropiada. Hoy día, los miembros de Yuan Wu Tze, quienes han participado y aprendido directamente las ceremonias del Año Nuevo de las tribus Puyuma, Tsou y Amis, exhíben el espíritu de la cultura aborigen taiwanesa en las canciones y danzas de buen augurio de su espectáculo “El Paso del Año”.

La historia entre bastidores
Yuan Wu Tze ha logrado el reconocimiento en Taiwan. Ha recorrido la isla de norte a sur, en su búsqueda por perpetuar las tradiciones aborígenes de Taiwan, y por dar a conocer a más gente la rica cultura heredada de los antepasados. Igualmente, el grupo participa activamente en la promoción de las danzas y cantos, reclutando miembros en las escuelas y universidades para no dejar que desaparezca este rico patrimonio cultural. Su intención es llevar las tradiciones aborígenes a todos los rincones de la isla y el mundo.
En septiembre, Yuan Wu Tze mostrará una parte de las tradiciones aborígenes de Taiwan a los amigos latinoamericanos. De igual manera, estos jóvenes esperan consolidar aún más los lazos culturales entre Taiwan y estos países de habla hispana. Además, el grupo pretende que a través del intercambio cultural, se fortalezca el acervo aborigen y la identidad taiwanesa de las tribus aborígenes, así como dar una imagen certera sobre la isla a la comunidad internacional.
Por el gran valor cultural y los numerosos méritos de Yuan Wu Tze, GIO decidió financiar esta gira por América Latina. Además diversas entidades culturales de los países anfitriones brindaron su colaboración para llevar el espectáculo “El Paso del Año” a estos países.
Los artistas taiwaneses compartirán el escenario con artistas locales o presentaciones típicas para ofrecer un espectáculo folclórico multicultural e internacional. Asimismo, los pueblos de Latinoamérica podrán sentir cierta afinidad con la gente de Taiwan, pues ambos lugares tienen raíces aborígenes sólidas y profundas. Se espera que las danzas y cantos aborígenes de Taiwan sean una especie de motor que inspire aún más el interés del público en sus propias tradiciones aborígenes.
Los 17 jóvenes aborígenes integrantes del grupo se sienten identificados con sus raíces originales, los valores y arte heredados de sus ancestros. A través de sus danzas y cantos, tratan de divulgar con entusiasmo su cultura y fortaleza espiritual, y compartir su alegría contagiosa con los espectadores. “El Paso del Año” es un espectáculo vivo y lleno de color, donde las barreras del idioma y la distancia geográfica se difuminarán en un aura que evocará los recuerdos y el misticismo del pasado aborigen de ambas culturas.

 

ORGULLO ABORIGEN —ENTREVISTA CON FAIDAW FAGOD

Con antelación a su viaje a América Latina, Taiwan Hoy entrevistó a Faidaw Fagod, aborigen de la tribu Amis, quien es uno de los fundadores del Grupo de Canto y Danza Aborígenes de Formosa –Yuan Wu Tze.
En la actualidad, Faidaw se encarga de la dirección artística del grupo.

POR HILMAR J. AREVALO R. y NANCY·AFO

TH: En septiembre se realizará el primer viaje de Yuan Wu Tze a Latinoamérica ¿Qué mostrará Yuan Wu Tze al público de estos países?
Faidaw Fagod: Las tribus aborígenes reconocidas en Taiwan eran originalmente nueve, y sin embargo, ya han aumentado a 14 tribus. En esta ocasión, queremos dar a conocer al público latinoamericano las tradiciones básicas y culturas de estos grupos aborígenes de los llanos, las montañas y las costas de Taiwan. La obra que llevaremos se denomina “El Paso del Año”. En el repertorio, algunas canciones son de la tribu Tsou, de la montaña Alishan. Estas son serenas y rítmicas. Otras canciones del mar de la aldea Yiwan, se cantan durante el festival Ilisin de Año Nuevo, de los Amis. Además, están las canciones de la tribu Puyuma, que aunque es una tribu con pocos integrantes, cuenta con ricas tradiciones, y cantos con voces femeninas y masculinas, acompañados de pasos firmes y confiados. En resumen, mostraremos cuatro ritos de tres tribus.

TH: ¿Cuál será el acompañamiento musical?
Faidaw Fagod: En realidad, aunque sí se usan algunos instrumentos musicales, generalmente la mayoría de nuestros ritos y canciones usan el mejor acompañamiento, que en mi opinión es la voz humana, ya sea el canto y la respiración, o el ruido producido por los movimientos corporales. En esta oportunidad el espectáculo de “El Paso del Año” se basa principalmente en los sonidos producidos de forma natural.

TH: Esta gira a Latinoamérica será patrocinada por la Oficina de Información del Gobierno (GIO, siglas en inglés), ¿qué piensa de los esfuerzos del Gobierno para promover la cultura aborigen en Taiwan?
Faidaw Fagod: Nuestro grupo está muy agradecido por el apoyo financiero y logístico que GIO ha prestado para llevar nuestro arte a Latinoamérica. Ahora, desde el punto de vista del respaldo gubernamental en otros aspectos, tengo que mencionar que se han hecho esfuerzos en la revitalización de los dialectos aborígenes, empezando con la educación de los niños en el hogar para que aprendan sus lenguas maternas, en las escuelas, y luego en la sociedad. En cuanto a los cantos y las danzas, lamentamos que muchos se hayan perdido y no se puedan recuperar. Es que la sociedad envejece y se marchita, y son cada vez menos los ancianos aborígenes. Estamos haciendo los mayores esfuerzos mediante la práctica y enseñanza de los jóvenes, para que absorban todos esos conocimientos que sólo los ancianos de las tribus pueden transmitir. Una vez que adquieren estas destrezas, las danzas y cantos se perfeccionan, y se registran en la colección de Yuan Wu Tze. Luego, los integrantes del grupo van a las escuelas a hacer presentaciones para madurar sus habilidades.
En Taiwan, existen muchos otros grupos aborígenes, sin embargo, Yuan Wu Tze recibe la información más fidedigna, más directa, y nosotros nos encargamos de recopilarla y preservarla, unirla, para que cuando interpretemos las danzas en el escenario, el resultado sea lo más fiel posible a la danza o rito que originalmente realizaban nuestros antepasados.
Estoy de acuerdo en que el Gobierno ha realizado muchos esfuerzos, en especial en la recuperación de las danzas y cantos. Sin embargo, esperamos que se haga más énfasis en la recuperación de los dialectos, el registro histórico y la educación. Una gran parte de los dialectos aborígenes, especialmente de las cinco tribus recientemente reconocidas por el Gobierno, se ha perdido por la falta de un lenguaje escrito, por eso hay que tomar medidas urgentes para salvaguardar estas lenguas en peligro.
Claro que esperamos que pueda aumentarse la ayuda económica que brinda el Gobierno para la preservación de la cultura aborigen, con más apoyo financiero a los grupos artísticos aborígenes, para que sus miembros puedan dedicarse más al arte y la recuperación de las tradiciones. Por ejemplo, nuestro grupo enfrenta a veces dificultades porque tenemos que proveer para tantos integrantes; además, anualmente debemos preparar muchas actividades. Si no hay suficiente apoyo para el arte aborigen, poco a poco el número de espectáculos tendrá que irse reduciendo. A pesar de todo, hay todavía gente que como yo, nos dedicamos a salvaguardar el arte a través de estos grupos.

TH: ¿Qué tipo de formación profesional reciben los miembros de Yuan Wu Tze?
Faidaw Fagod: En nuestro grupo, hay seis profesionales en danza o música a jornada completa. Además, entrenamos a estudiantes de origen aborigen que cursan estudios en algunas universidades de Hualien. Una forma de elevar el nivel y el dominio de la danza y el canto es a través de la representación verdadera, y para ello, nuestro grupo se presenta con frecuencia en los campuses de diferentes institutos docentes. Hasta hoy, Yuan Wu Tze lleva 17 años. Hemos tratado de incorporar la utilización de algunos instrumentos musicales, y aspectos artísticos, para darle más colorido a las ceremonias aborígenes, pero sin alterar los aspectos tradicionales. Hemos entrado en una época moderna, y Yuan Wu Tze necesita agregar aspectos artísticos novedosos que hagan más llamativo el espectáculo, sin restarle a la parte autóctona. Algo muy importante es que no dejaremos que se pierda la tradición.

TH: Desde el punto de vista de los intercambios culturales, ¿Qué planes tiene Yuan Wu Tze durante la gira por Latinoamérica?
Faidaw Fagod: En cuanto a los intercambios entre las culturas aborígenes de Taiwan y los países que visitaremos, esperamos que el grupo pueda tener contacto con grupos aborígenes de esos lugares para aprender su manera de conservar su cultura. Para Yuan Wu Tze es una gran oportunidad de intercambiar ideas y experiencias con grupos autóctonos o artistas locales de esos países. Esperamos que con el intercambio general de culturas entre Taiwan y esos países amigos de Latinoamérica, se estrechen aún más las relaciones para lograr el valioso entendimiento mutuo.

TH: Son diecisiete años a cargo del grupo Yuan Wu Tze desde su fundación ¿Algún recuerdo especial o experiencia personal?
Faidaw Fagod: Llevamos una relación de grupo muy íntima. A pesar de que los integrantes del grupo somos de tribus diferentes, cuando nos topamos con algún aborigen, sin importar la tribu de la que procede, nos sentimos como de la misma familia. El sólo hecho de ser aborigen nos da ese sentido de pertenencia, de identificación, aunque hablemos dialectos diferentes. Mi experiencia ha sido siempre positiva, sólo guardo recuerdos felices. En el escenario, la danza y el canto son fuentes de alegría, y para nosotros es un placer contagiar de esta alegría a la gente que no conoce nuestra cultura aborigen.
 

 

 
ANTERIOR >>