La cruz que cargan los estudiantes de la NTU, que fue publicado en University
News, periódico de dicha universidad. El mismo ganó la admiración de Chiang Ching-kuo, entonces presidente del Cuerpo Juvenil de China, y posteriormente presidente de la República de China, obteniendo una invitación para reunirse con Chiang.
Tras completar su servicio militar en 1971, Wu pasó a trabajar como periodista en el diario
China Times. Gracias a sus excelentes habilidades como escritor y analista, muy pronto atrajo la atención del fundador y presidente del diario, Yu Chi-chung, quien rápidamente lo asignó al cargo de escribir editoriales para el periódico.
Wu inició su carrera política en 1973, a la edad de 25 años, cuando se lanzó y fue elegido concejal de la ciudad de Taipei. A través de los años, ha sido concejal de la ciudad de Taipei (1973-1981), alcalde del distrito de Nantou (1981-1989), presidente del Comité Municipal del KMT en Taipei (1989-1990), alcalde de la ciudad de Kaohsiung (1990-1998), legislador (2002-2009), así como vicepresidente y secretario general del KMT (2007-2009). Cada uno de esos cargos exigieron que entendiese las preocupaciones del pueblo, se comunicase efectivamente con el público y resolviese sus problemas tan pronto como fuera posible.
Indistintamente de cuál fuera el cargo, Wu se adhirió estrictamente a los principios de mantener la honestidad e integridad, escuchar el pueblo y darle prioridad. Esto le permitió obtener fuerte apoyo en numerosas elecciones.
Muchas personas siguen recordando con agrado los animados intercambios entre el joven Wu y el entonces alcalde de Taipei y futuro presidente Lee Teng-hui durante las reuniones del Concejo Municipal de Taipei; que resaltan las dotes de orador de Wu, su memoria enciclopédica y su capacidad para citar textos históricos como referencias en las discusiones sobre asuntos de actualidad.
En cierta ocasión, mientras criticaba a un funcionario municipal por distorsionar la ley, él citó un pasaje de la narrativa histórica de la dinastía Sung
Zizhi Tongjian (literalmente, Espejo abarcador para ayudar al Gobierno):
Liu Gongchuo [de la dinastía Tang]era gobernador de la oriental región de Shannan. Cuando pasó por el distrito Deng, habían dos funcionarios, uno que era corrupto y otro que había tergiversado la ley. El público asumió que Liu sentenciaría definitivamente al funcionario corrupto a la muerte En su veredicto, Liu declaró: “Si un funcionario corrupto viola la ley, la ley subsiste; si un funcionario disoluto tergiversa la ley, la ley perece”. Para sorpresa de todos, él sentenció a muerte al funcionario que había tergiversado la
ley.
Al citar este episodio histórico, Wu estaba hablando desde la perspectiva del pueblo. El explicó al alcalde Lee que la “descarada manipulación de la ley por los funcionarios viola los derechos del pueblo, un delito más grave que la corrupción”, y exigió que el funcionario ofensor fuese castigado. El alcalde Lee estuvo muy de acuerdo.
Después de servir dos años como concejal de la ciudad de Taipei, Wu fue reclutado como candidato del KMT para alcalde de su distrito natal, Nantou. Ganando la elección a la edad de 33 años, se convirtió en el alcalde más joven del país en aquel tiempo.
Tras asumir el cargo, demostró inmediatamente su peculiar estilo administrativo. En su primer día como alcalde, el departamento de ética del gobierno de distrito le presentó una lista con miembros del personal de los que se desconfiaba. Sin mirar siquiera a la lista, él la destruyó sumariamente, creyendo que sus colegas deben ser juzgados en base a su futura actuación y deben tener la oportunidad de iniciar con una página limpia.
Siempre que Wu asumía un nuevo cargo público, él entraba a trabajar solo, manteniendo en su sitio al personal dejado por la administración que le precedió para llenar incluso las posiciones claves de su propia administración. El considera que siempre que mantenga su propia integridad, coloque al pueblo de primero e insista en la transparencia, no hay necesidad de traer consigo todo un nuevo equipo de ayudantes.
En una encuesta realizada al terminar su primer mandato como alcalde del distrito de Nantou, él fue calificado como quien tuvo el mejor desempeño y el más alto nivel de apoyo público de entre todos los alcaldes de distrito y de municipalidades provinciales. Su prestigio en el distrito fue tal que su esfuerzo para reelegirse no contó con mayor oposición. Incluso cuando fue trasladado a otros cargos en las ciudades de Kaohsiung y Taipei, muchos de sus antiguos simpatizantes en Nantou mantuvieron un sitio caluroso dentro de sus corazones para él y sus sobresalientes antecendes administrativos. Según los registros de la oficina del Alcalde de Kaohsiung, durante sus más de ocho años como alcalde, cerca de 40 mil residentes de Nantou fueron a visitar al antiguo alcalde en Kaohsiung, viajando en autobuses fletados.
El estilo directo y energético de Wu para mantenerse informado y resolver los problemas queda ilustrado por su actuación, tanto como alcalde del distrito de Nantou como alcalde de Kaohsiung, donde abrió sus puertas una vez por semana al público, acompañado por los jefes de los departamentos gubernamentales. Si estos últimos no daban una respuesta clara a las preguntas de los ciudadanos, ni proponían soluciones satisfactorias a sus problemas, él tomaba la iniciativa de hacerlo en el acto.
Si bien algunos miembros de sus equipos administrativos podrían haberse sentido en desagrado bajo tal presión, ellos se sentían aliviados de tener un jefe tal cuando aparecía Wu ante los concejos de distrito o ciudad: El alcalde estaba tan informado que podía responder directa y satisfactoriamente todas las preguntas de los concejales, sin intento alguno de evadir asuntos o pasar la papa caliente a sus subordinados.
Con frecuencia, Wu demostraba su determinación para salvaguardar el bienestar del pueblo bajo su cuidado, incluso cuando esto significaba pisar los pies de los ricos y poderosos. Por ejemplo, las operaciones de las canteras de piedra caliza de las compañías de cemento dentro de los límites de la ciudad de Kaohsiung causaron por muchas décadas una seria contaminación, a la vez que desnudaban las laderas de las montañas de su verdor. A pesar de las influyentes conexiones sociales de las compañías, el esfuerzo persistente del alcalde Wu para cerrar las canteras resultó finalmente victorioso, y desde entonces, las laderas de las montañas han vuelto a recobrar su manto verde.
Este mismo estilo administrativo conllevó a Wu a gastar la mayor parte del presupuesto anual de Kaohsiung, que es más de NT$100 mil millones menos que aquel de la ciudad de Taipei, para construir una infraestructura básica que pueda crear beneficios a largo plazo a sus ciudadanos. Por ejemplo, Wu construyó dos incineradores capaces de quemar un total de 2.700 toneladas de desechos al día, a la vez que generan electricidad para reforzar los ingresos de la municipalidad. Como la ciudad de Kaohsiung producía solamente 1.800 toneladas de basura al día, el exceso en capacidad fue usado para incinerar desechos de los vecinos distritos de Kaohsiung y Pingtung, ayudando así a aliviar sus ocasionales situaciones de emergencia.
Coincidentalmente durante ese período, muchos otros distritos y ciudades en el país también procuraban construir plantas incineradoras. Sin embargo, los intentos para hacer eso se enfrentaron a una fiera oposición de los residentes locales. El hecho de que la ciudad de Kaohsiung fuese el único lugar donde se completó la construcción de plantas incineradoras sin problemas se puede atribuir en gran medida a la efectiva comunicación de Wu con los oponentes locales.
En menos de una semana después que Wu asumió el cargo de alcalde, ya se había memorizado los nombres de los 466 jefes de barriadas de la ciudad. Se comunicó paciente y repetidamente con ellos y con los residentes de las áreas donde se construirían los incineradores, algunas veces yendo solo por las noches para reunirse con los jefes de barriadas y discutir hasta altas horas de la noche acerca de las ventajas y desventajas del programa de construcción. Una perseverancia tal impresionó a los concejales de distritos y jefes de barriadas; finalmente, muchos de quienes originalmente se habían opuesto al plan, se mostraron a favor del mismo.
Los incineradores son apenas parte de un extenso legado de proyectos de infraestructura que proporcionan beneficios a largo plazo, completados durante el mandato de Wu como alcalde de Kaohsiung. Otro proyecto importante fue instalar una red de masivas tuberías de agua con ancho suficiente como para acomodar un carro.
A pesar del enorme presupuesto necesitado para excavar las calles e instalar las tuberías de agua, para Wu, este proyecto se asemejaba a plantar una simiente que crecería a un enorme árbol. Si la simiente es cuidadosamente atendida al inicio, otros se beneficiarían después prácticamente sin mayor esfuerzo. Si bien algunas personas expresaron sus preocupaciones de que estaba realizando un proyecto extremadamente problemático cuyos resultados iniciales estarían ocultos de la vista, la actitud de Alcalde era que los proyectos gubernamentales son como una especie de herencia que se va pasando de administración en administración. Todo lo que se debe hacer debe ser hecho, y quienes lo hacen no pueden preocuparse acerca de quién terminará una misión o cosechará los beneficios.
Fue con esta mentalidad que el alcalde Wu lanzó la construcción del Museo de Bellas Artes de Kaohsiung, el Centro de Exhibición Comercial de Kaohsiung, el Centro de Actividades Culturales y Físicas para la Juventud, la Academia de Adultos para Ciudadanos Mayores, el Parque Jen-ai, la Piscina Municipal de Natación de Estándar Internacional de Taipei, el Parque Metropolitano de Kaohsiung, el Jardín Botánico Nativo de Kaohsiung, el Parque Costero Cijin y la instalación para tratamiento de aguas residuales del Sector de Qianzhen.
Como alcalde de Kaohsiung, Wu transformó el viejo edificio del Gobierno Municipal en el Museo de Historia de Kaohsiung y ayudó a crear la Universidad Abierta de Kaohsiung, el Colegio Nacional de Hospitalidad de Kaohsiung y la Universidad Nacional de Kaohsiung. Más aún, bajo su liderazgo, Kaohsiung se convirtió en la primera ciudad de Taiwan en ofrecer “almuerzos nutritivos” a todas las escuelas primarias y colegios de secundaria básica; también se mejoraron grandemente los sistemas de drenaje y alcantarrillas, poniendo fin a las inundaciones en muchas áreas durante las lluvias fuertes.
Aparte de su pasión por estudiar la historia, una de las muy pocas actividades de ocio del primer ministro Wu es ver las tradicionales presentaciones de títeres de mano. Tanto de sus lecturas acerca de historia y los dramas de títeres basados en la historia, sin mencionar su experiencia de primera mano, él aprendió que lo que la gente de todas partes a través del tiempo anhela fervientemente es disfrutar de un gobierno limpio, competente y capaz de garantizar la justicia. El no sólo ha luchado para sentar un ejemplo para otros, sino que siempre ha insistido a su personal debe evitar egoístamente buscar ganancias ilícitas. Por lo tanto, ha sido especialmente gratificante para él que, durante sus 16 años al mando de los gobiernos del distrito de Nantou y la ciudad de Kaohsiung, ningún funcionario bajo su dirección haya sido acusado de corrupción. Como siempre, el gobierno limpio sigue siendo una de las exigencias fundamentales del Primer Ministro.
Resaltando su compromiso con la promoción del bienestar de las personas comunes, el primer ministro Wu ha declarado que las más altas prioridades de su Gabinete son la conservación del suelo y la prevención de desastres, el cuidado a la salud y prevención de epidemias, así como el rejuvenecimiento económico. Sobre este último tema, él defiende la necesidad de actuar con el espíritu de la “economía del pueblo”. Wu ha exigido que las agencias gubernamentales se “agilicen” para producir resultados concretos, midan su efectividad no en términos de los amplios indicadores estadísticos, sino en base a las mejoras sustantivas al bienestar del pueblo, v.g, su capacidad para trabajar y disfrutar de la educación, cuidado de salud, transporte público y vivienda de alta calidad.
El primer ministro Wu también ha demostrado cuánto valora las opiniones de los legisladores y aprecia su mandato para supervisar el ramo ejecutivo del Gobierno al trabajar para establecer canales de comunicación sin obstrucción entre el Yuan Ejecutivo y el Yuan Legislativo. En menos de tres meses de haber asumido como administrador ejecutivo de la nación, Wu visitó a todos los legisladores para escuchar sus puntos de vista y solicitar sus consejos.
Muy al tanto de que Taiwan no puede esperar el logro de metas internas en forma aislada de los problemas mundiales –incluyendo el agravamiento de los desastres naturales por el cambio climático, la dispersión de enfermedades potencialmente letales a través de las fronteras y la inestabilidad del sistema financiero global– el primer ministro Wu también ha hecho hincapié en lo imperativo para todos los departamentos del Gobierno de permanecer al tanto de las cambiantes tendencias mundiales de modo que se pueda evitar un mal diagnóstico de los problemas, perder oportunidades preciosas y tener que pagar un alto precio por haber procedido de tal manera.
La integridad, el arduo trabajo para mejorar la vida del pueblo y la acción oportuna para evitar problemas han caracterizado la carrera política del primer ministro Wu, y continuarán siendo los derroteros durante su cargo como Primer Ministro de la República de China.