REFUTACIÓN DE LOS ARGUMENTOS DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA EN CONTRA DE UNA PARTICIPACIÓN DE TAIWÁN EN LA OMS
(Sumario Ejecutivo)
Las autoridades de Taiwán ejercen jurisdicción exclusiva sobre su sistema de asistencia médica y son las únicas a cargo de la salud de los ciudadanos. Las tres reivindicaciones de la República Popular China de que (1) la participación de Taiwán viola la soberanía de China, (2) no existe precedente para que Taiwán participe en la OMS como “entidad de salud” y (3) que la República Popular China se preocupa por la salud de la gente en Taiwán no tienen fundamento.
Primero, desde su establecimiento en 1949 la República Popular China nunca ha ejercido jurisdicción o control sobre Taiwán. La Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1971 y la 25.1 de la AMS en 1972 tampoco tocaron la cuestión de la representación de Taiwán.
Segundo, Taiwán en su calidad de ”identidad de salud” busca ser meramente observador de la AMS. La solicitud está basada en motivos profesionales que conciernen la salud y no tiene nada que ver con el aspecto político de la soberanía o la condición de estado.
Tercero, la República Popular China nunca ha destinado su presupuesto nacional a las necesidades sanitarias de Taiwán. En lugar de ello, ha impedido continuamente que Taiwán colabore con la comunidad internacional de salud.
Taiwán busca participar en la OMS con el fin de proteger tanto la salud y el bienestar de sus 23 millones de habitantes como para, bajo el sistema de la OMS, contribuir aún más a la cooperación multilateral en temas de salud. Simplemente no existe una justificación legal, profesional o ética para la objeción de la República Popular China a la participación de Taiwán en la OMS y la complicidad de la organización en la institucionalización de una política de
“apartheid sanitaria” en contra de los 23 millones de habitantes de Taiwán.
Documento 3
REFUTACIÓN DE LOS ARGUMENTOS DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA EN CONTRA DE LA PARTICIPACIÓN DE TAIWÁN EN LA OMS
Con el objetivo de proteger la salud y el bienestar de sus 23 millones de ciudadanos, contribuyendo aún más a los esfuerzos multilaterales de mejorar la salud mundial, Taiwán busca el permiso para participar en la OMS. La República Popular China (PRC) se ha opuesto a ello, argumentando que (1) la participación de Taiwán viola la soberanía de China, (2) no existe precedente para que Taiwán participe en la OMS como “entidad de salud” y (3) la PRC se preocupa por la sald de los taiwaneses, por lo que no hay necesidad para que Taiwán participe en esta importante organización de salud.
Esta refutación busca demostrar que estas tres reivindicaciones no tienen fundamento:
Primero, para evitar el tema político de la soberanía, Taiwán sólo quiere convertirse en
observador de la AMS (en vez de miembro pleno) en su calidad de “identidad de salud”.
Segundo, existen precedentes claros para un estatus de observador tanto por la práctica actual de la OMS como por la tendencia global hacia principios de participación más flexibles en otros foros internacionales.
Finalmente, tal participación beneficiaría a toda la comunidad internacional- incluyendo a Taiwán, a la República Popular China y a los todos los demás países.
I
La participación de Taiwán en la OMS no concierne a la soberanía de la República Popular China
China ha presentado varios argumentos en contra de la participación de Taiwán en la OMS basados en la así llamada soberanía de la República Popular China
Tal propuesta [de conceder el estatus de observador a Taiwán] ... de hecho desafía la soberanía y la integridad territorial de un estado miembro[ de la OMS].
...[la] OMS es una de las agencias especializadas de las Naciones Unidas y sólo estados soberanos pueden ser miembros. La Resolución 2758 de la Asamblea General y la Resolución 25.1 de la AMS estipulan claramente que los representantes del Gobierno de la República Popular China son los únicos representantes legales de China a [la] ONU, [la] OMS y todas las demás agencias de la ONU. Taiwán, como provincia de China, no cumple los requisitos para participar en la AMS.
[Siguiendo la lógica de la solicitud por la que Taiwán desea convertirse en observador de la OMS basándose en su calidad de “entidad de salud]”, la totalidad de las provincias o estados, condados y cantones de Estados soberanos tendrían que participar en [la] OMS para que la “salud para todos” fuera posible. Así se desafía abiertamente la Constitución de la OMS y la composición de sus miembros.
En realidad sin embargo, para ser un observador en la OMS -y no un miembro- NO se requiere
soberanía. En el artículo 3 de la Constitución de la OMS de hecho queda estipulado que “la calidad de miembro de la Organización es accesible a todos los Estados”. Aún así, se podría argumentar que Taiwán merece la membresía como estado:
- Bajo los estándares establecidos por los derechos internacionales, Taiwán cumple con los requisitos para ser un estado. Tiene una población permanente de 23 millones de personas, la cual es más grande que la del 75 % de los miembros de la OMC. Controla un territorio definido y tiene relaciones diplomáticas con 26 países, manteniendo sustanciales lazos económicos, culturales y de otra índole con la mayoría de los países del mundo. Es una democracia plena, cuyo gobierno tiene la capacidad de tomar decisiones efectivas y cumplir con sus obligaciones internacionales.
- Desde su establecimiento en 1949 la República Popular China nunca ha ejercido jurisdicción o control sobre Taiwán, ni por un solo día. Es bien obvio que Taiwán no es una provincia de China y el gobierno de Taiwán no es uno local de la República Popular China.
- La Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1971 y la 25.1 de la AMS (Asamblea Mundial de la Salud) en 1972 han resuelto el tema de la representación de la República Popular China, pero no tocaron la cuestión de la representación de los 23 millones de habitantes de Taiwán.
- La membresía en la ONU no es un prerrequisito para la membresía o participación en la OMS: Actualmente, a pesar del hecho de que no son estados miembros de la ONU, las Islas Cook y Niue son miembros plenos de la OMS.
A pesar del hecho de que Taiwán es un estado soberano, se ha dejado de lado el conflictivo tema de la membresía en la OMS y se busca participar en la OMS -desde su primer intento en 1997- meramente
como observador de la AMS en su calidad de ”entidad de salud”. Con el fin de proteger y promover la salud de todos-incluyendo a los 23 millones de ciudadanos de Taiwán, el estatus de observador, una solución innovativa y pragmática propuesta por Taiwán, no hace hincapié en discrepancias políticas.
II
Precedentes Claros para la participación de Taiwán como “entidad observadora” en la OMS
La República Popular China ha contestado a la solicitud de Taiwán para convertirse en observador de la AMS con un segundo argumento -que no existe un precedente para tal participación como “entidad de salud”. En concreto:
[La] ONU es una agencia de la que sólo pueden ser miembros estados soberanos. No consiste de así llamadas entidades. No existe el concepto de una “entidad de salud” en la Constitución de la OMS y no ha habido ningún caso de una “entidad de salud” en los 50 años que la OMS ha funcionado.
(1) La OMS claramente permite que varios tipos de entidades se conviertan en observadores
Según el artículo 2(b) de la Constitución de la OMS, una de las funciones principales consiste en
“establecer y mantener colaboración eficaz con las Naciones Unidas, los organismos especializados, las administraciones oficiales de salubridad, las agrupaciones profesionales y
demás organizaciones que se juzgue convenientes.”
Además, basándose en la práctica de la misma OMS, la organización ha considerado apropiado que un número de “entidades” participe en las sesiones de la AMS como observador. Esta práctica bien establecida ha creado
una nueva categoría de “observadores cuasi-permanentes”.
En el presente se invita a cinco de estas entidades a participar regularmente como observadores: 1. La Santa Sede, Palestina, la Orden Soberana Militar de Malta, el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Luna Media Creciente Roja. Estos ejemplos representan precedentes relevantes para la participación de Taiwán como observador de la OMS.
Estas entidades participan activamente en el trabajo de la OMS enviando observadores a las sesiones de la Asamblea, precisamente porque tienen responsabilidades que están dentro del ámbito de la OMS y sus propósitos son conformes con los objetivos de la Organización.
La participación de Taiwán en las actividades de la OMS sería a su vez coherente con el hecho de que unas cuantas organizaciones internacionales han llegado a acuerdos especiales para permitir tal participación. Así, Taiwán es miembro pleno de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el Foro para la Cooperación Económica en la Región de Asia-Pacífico (APEC) y el Banco Asiático de Desarrollo (ADB). Compite en los Juegos Olímpicos y es miembro pleno en varias instituciones internacionales relacionadas con la pesca comercial.
(2) Emerge el principio de la participación inclusiva en organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales
La globalización asume que la totalidad de actores y entidades colaboren para el beneficio de la comunidad global. Los derechos internacionales y su práctica tienden hoy a ser más tolerantes. Así, muchas entidades han sido integradas basándose en la funcionalidad. Se debería tomar especial nota de que:
i) El 1 de enero de 2002, Taiwán se convirtió en miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) como “Territorio Aduanero Distinto de Taiwán, Penghu, Kinmen y Matsu”. Tanto estados como territorios aduaneros reciben el mismo tratamiento bajo las normas de la OMC.
ii) Taiwán fue admitida como “economía” al Foro para la Cooperación Económica en la Región de Asia-Pacífico (APEC), una organización de 21 “economías” miembro.
iii) Taiwán en años recientes consiguió integrar las organizaciones pesqueras regionales como “Entidad Pesquera”, por ejemplo a “La Convención sobre la Conservación y la Administración de las Existencias de Peces Altamente Migratorios del Pacífico Occidental y Central”, “La Convención Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico”, “La Comisión Interamericana para el Atún del Atlántico” y “La Comisión para la Conservación del Atún Azul del Sur”.
De hecho, la integración de todas las entidades funcionales a las organizaciones internacionales y regionales pertinentes coincide con el espíritu del siglo
21. Se debería prestar especial atención a que la admisión de Taiwán como miembro pleno de la OMS y la APEC por parte de la comunidad mundial no afectó la soberanía sostenida por la República Popular China. Por ello, la inclusión de Taiwán en las sesiones de la Asamblea como observador sigue las prácticas de la OMS y las tendencias internacionales y no representa de manera alguna una declaración acerca del estatus político de Taiwán.
III
La participación de Taiwán en la OMS es una necesidad médica urgente
Un tercer argumento de Pekín es que no existe la necesidad de que Taiwán participe en la OMS, porque en parte la República Popular China persigue los mismos intereses en temas de salud que Taiwán.
El gobierno central de China está siempre dedicado a la salud y el bienestar de la gente en Taiwán... Taiwán, como cualquier otra provincia china, tiene acceso completo a la información relacionada con la salud de [la] OMS, incluyendo avisos anticipados sobre epidemias globales. Se beneficia del progreso que [el] mundo ha hecho en [el] campo de la salud.
(1) La República Popular China jamás ha atendido las necesidades sanitarias de Taiwán
Desde su creación en 1949, la República Popular China nunca ha ejercido jurisdicción o control sobre el sistema de salud de Taiwán ni ha proporcionado su presupuesto nacional a las necesidades sanitarias de Taiwán. La reivindicación citada arriba simplemente no es correcta.
Lejos de ayudar o asistir al pueblo de Taiwán, de hecho en muchas ocasiones la República Popular China ha socavado la salud y el bienestar de los 23 millones de habitantes de la isla. En 1998 por ejemplo, la República Popular China impidió que expertos de la OMS ayudaran a Taiwán a combatir un mortal brote de enterovirus. Al año siguiente, cuando un devastador terremoto azotó la parte central de Taiwán causando más de 2400 muertos y 10.000 heridos, ¡ la República Popular China traicionó el principio de su así llamada dedicación a Taiwán usando vías diplomáticas para obstruir el embarque de equipamiento médico de emergencia y la asistencia en el rescate que la Cruz Roja y la Federación de Rusia ofrecían a Taiwán!
Durante la crisis del SRAS en el 2003, la PRC no se preocupó por ayudar a Taiwán para contener la propagación de la enfermedad, pero sostuvo con descaro que “se han conducido múltiples formas de coopración e intercambio en materia de control del SRAS con la región de Taiwán” (declaraciones de Wu Yi, Viceprimer Minsitro y Ministro de Salud de la PRC durante la Sesión de Debate General de la 56ª AMS el 20 de mayo de 2003). Peor aún, la PRC hizo que la OMS descuidara las demandas por ayuda de Taiwán presentadas en marzo de 2003, mucho antes que la OMS enviara sus expertos a Taiwán en mayo de 2003. La respuesta postergada de la OMS no sólo enfureció a los familiares de los 73 víctimas del SRAS sino que también a la gente de Taiwán como un todo.
Además, los cientos de misiles balísticos que la República Popular China apunta hacia Taiwán representan una amenaza directa para toda la población. La PRC se preocupa realmente por el bienestar del pueblo de Taiwán, con estos misiles?
Finalmente, en 2001 y 2002, de acuerdo on las declaraciones oficiles de China, “grupos médicos del Continente que han visitado Taiwán alcanzan 1.249 personas en 2.246 visitas”. China pretende que tales visitas han contribuido significativamente al sistema médico y sanitario de Taiwán.
Lo que Pekín no dejó en claro fue, que las dos terceras partes de visitantes que llegaron a Taiwán tuvieron como propósito conocer las instalaciones hospitarias y escuelas médicas, así la tercera parte restante llegó por seminarios y conferencias. Sólo un porciento de estas visitas pueden considerarse con relación más significativa con cooperación de investigación. La verdad es que lo que la PRC denominó como intercambios y cooperaciones médicas a través del Estecho de Taiwán es básicamente unilateral. El sistema médico de Taiwán es mucho más avanzado que la PRC. Dichos “intercambios” no deben tomarse como evidencias de la buena voluntad y generosidad por parte de China hacia Taiwán.
(2) El nivel de salud y atención sanitaria de China están muy por detrás de Taiwán, así no puede garantizaar la salud de la gente en Taiwán:
De acuerdo con un informe publicado por la OMS en el año 2000, varios indicadores en salud y medicina de China están muy por detrás de Taiwán. En términos de desempeño del sistema sanitario, por ejemplo, China se ubicó en el puesto 144 en una lista de 191 países; en cuanto a la generalización de la atención médica, China se encontró posicionada como el país 188. Sin embargo, según la evaluación publicada por “Economist Intelligence Unit” en el 200, Taiwán se ubicó número dos. Es más en cuanto a cantidad de hospitales y clínicas por 10.000 personas de población, Taiwán fue de 8,07 mientras que en China era sólo de 2,51. Por ello, es evidente que China no puede satisfacer las necesidades sanitarias de la población en Taiwán.
(3) La participación de Taiwán en la OMS es indispensable para la salud de su población y la de todos
La exclusión de la OMS puede poner en peligro la salud de cualquier población, incluso a la que disfruta de una sistema de asistencia médica sobresaliente como en el caso de Taiwán. Ningún grupo de gente aislado tiene los mismos recursos masivos, la pericia técnica y los conocimientos compartidos que ofrece la OMS. Desde una perspectiva global, para la población que no se encuentra bajo su jurisdicción la exclusión de Taiwán representa una amenaza todavía más seria.
Sobre la revisión de las Regulaciones para la Salud Mundial (IHR), que está en debate y requiere la participación de la mayor cantidad de miembros participantes posibles, sólo el gobierno de Taiwán está en posición de representar y dar la conocer las necesidades de la gente en Taiwán. Sólo el gobierno de Taiwán está en la posición de observar y administrar temas relacionados con la salud que deriven de la tendencia general de globalización. Por la misma razón, la OMS tiene los datos exhaustivos y los conocimientos sobre la aparición alrededor del planeta de enfermedades transmisibles, incluyendo el VIH-SIDA, la malaria y la tuberculosis así como sobre la amenaza a la salud pública global que representa el uso por terroristas de armas biológicas y de destrucción masiva. La OMS y Taiwán deberían colaborar en bien de la salud regional y global.
La exclusión del sistema de la OMS de los 23 millones de habitantes de Taiwán crea una situación en la cual existe una sistema que garantiza el más alto nivel de asistencia sanitaria para el resto del mundo y otro para la población marginada de Taiwán. A esto se le ha llamado una forma de “apartheid sanitaria” y no es sólo
inmoral, sino también contraproducente.
La campaña de la República Popular China con el fin de excluir a Taiwán no sólo representa una seria amenaza para el bienestar y la efectividad funcional del sistema de salud de Taiwán, sino que también socava seriamente los objetivos expresos de la Organización. Así, para el bien de la población a ambos lados de Estrecho de Taiwán y en el interés del resto del mundo, la República Popular China debería tener la cortesía de responder positivamente a la buena voluntad que muestra Taiwán. Además, la República Popular China debería aprovechar la oportunidad para demostrar su voluntad de trabajar con la comunidad global por conseguir la noble meta de proteger y mejorar el nivel más alto de salud para todos los pueblos.
IV
Taiwán está dispuesta a compartir su experiencia médica y en asistencia sanitaria con otros países
(1) Taiwán es un miembro de la aldea global, y está dispuesta a compartir su experiencia médica y en asistencia sanitaria con el mundo entero y con China:
Cuando hablamos de los logros en política de bienestar social, salud pública, seguro médico y prevención de las enfermedades, Taiwán tiene muchas historias exitosas que contar. Taiwán está deseosa de compartir su experiencia con la comunidad inernacional. En los años recientes, tanto su sector público como privado ha ayudado activamente a otros países (incluyendo a China) y regiones proporcionando asistencia humanitaria y atenciones médicas. Por ejemplo, Taiwán brindó apoyo a África y Asia en su lucha contra la tuberculosis y otras enfermedades. Taiwán también ha participado en la construcción de hospitales y clínicas locales, colaborando con proyectos públicos de salud, respaldado el entrenamiento de profesionales sanitarios, tales como médicos y enfermeros, así como en el proyecto para la prevención del SIDA. De acuerdo con las estadísticas, el gobierno y los grupos civiles de Taiwán han proporcionado más de 373 millones de dólares americanos en cooperación sanitaria y ayuda financiera a naciones y regiones del mundo.
(2) Perseguir y garantizar la salud es un derecho y una obligación de todo país e individuo:
La epidemia del SRAS en el 2003 nos ha enseñado que la prevención de las enfermedades trasciende las fronteras de las naciones y ninguna nación o región del mundo debe encontrarse excluida. En la Carta de la OMS está claramente estipulada que: “gozar de los más altos estándares de salud es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, sin distinción de raza, religión, creencia política, o condición económica o social”. Por ello, la salud está por encima de la política. Politizar las temáticas sanitarias no compagina con el lineamiento de la Constitución de la OMS. Es injusto que el pueblo de Taiwán no pueda participar en la OMS a raiz de la oposición de China. Ello lo convierte en víctimas de la política. Taiwán está dispuesta y está capacitada a desempeñar un papel más activo ante la OMS, pero con la condición de que se acepte la participación de Taiwán en sus programas y actividades.
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