Según su Constitución, la finalidad de la Organización Mundial de la Salud es “alcanzar para todos los pueblos el grado más alto posible de salud.” Desdichadamente, consideraciones puramente políticas han impedido la participación de Taiwán en esta organización médica profesional -con consecuencias adversas para la salud global.
En este documento de posición se explica como la exclusión de Taiwán de la OMS, el organismo de salud más importante del mundo, (1) en esta era de globalización afecta la habilidad de la Organización de asegurar la salud de la población de sus Estados miembros, (2) perjudica la asistencia médica de los 23 millones de habitantes de Taiwán que están excluidos de la Organización, y (3) limita las posibilidades de Taiwán de compartir con otros necesitados sus considerables recursos en el campo de la salud.
La globalización ha amplificado considerablemente los efectos de la exclusión de Taiwán de la OMS: un problema de salud doméstico se ha convertido en un asunto urgente que concierne a todo el planeta.
Taiwán ha dejado a un lado el controversial plenteamiento político de la membresía y simplemente busca perticipar como observador en la Asamblea Mundial de la Salud en su capacidad de “entidad de salud”. Por tanto, a estas alturas es imperativo que la OMS y sus Estados miembros permitan que Taiwán se convierta en
observador de la Organización como “entidad de salud”.
I
Taiwán como Observador en la OMS y la Salud Mundial en la Era de la Globalización
Debido a la globalización, el flujo de bienes, servicios y personas ha aumentado considerablemente, a la vez que enfermedades contagiosas se propagan fácilmente alrededor del mundo. Ahora que las fronteras ya no representan barreras insuperables para la interacción, temas de salud, la economía, el crimen y el medio ambiente requieren el esfuerzo colectivo de la totalidad de actores y entidades.
De hecho, en el campo de la seguridad sanitaria, la Junta Directiva de la OMS determinó en su 107ª sesión en enero de 2001 que:
“la globalización de enfermedades infecciosas es tal que un brote en un país representa una potencial amenaza para el mundo entero. Mayores movimientos de población, un incremento del comercio internacional y productos biológicos, cambios en cuanto al procesamiento de alimentos, así como transformaciones sociales y medioambientales hacen que la necesidad para una cooperación internacional para la prevención de epidemias sea hoy más urgente que nunca.”
Según su Constitución, la OMS tiene que estar informada sobre la situación sanitaria en el mundo: es necesario adquirir y diseminar datos, tecnologías y otros recursos para prevenir, controlar y responder a “enfermedades epidémicas, endémicas y de otro tipo”.
Cualquier hueco en la red de salud mundial representa un peligro para la comunidad global. Tal como indica la siguiente información, la exclusión de Taiwán crea ese hueco:
- Taiwán está situada en el cruce de importantes rutas marítimas entre el nordeste y el sureste de Asia. En el año 2003 registró que 5,92 millones de taiwaneses partían rumbo a otros países, mientras que 2,25 millones de extranjeros visitaban la isla. A finales de ese año, 300,150 trabajadores provenientes de Tailandia, Indonesia, las Filipinas, Malasia y Vietnam residían y trabajaban en Taiwán. Esta combinación de factores sitúa a Taiwán en la encrucijada de todo brote de enfermedad en la región.
- Taiwán es un vibrante centro del comercio internacional con un volumen de comercio exterior en 2003 de 271,5 mil millones de dólares americanos. Como resultado de un intercambio constante, enfermedades de todo tipo pueden propagarse de innumerables maneras a o desde Taiwán. Por ejemplo, los riesgos para la salud relacionados con el comercio global que resultan del transporte de animales y productos derivados de ellos (2,3 mil millones de dólares americanos), productos vegetales (2,6 mil millones de dólares americanos), grasas animales y vegetales (238 millones de dólares americanos), comestibles (2,7 mil millones de dólares americanos) que entran o salen de Taiwán pueden poner en peligro a sus ciudadanos y socios comerciales.
- Considerando los lazos económicos y personales entre Taiwán y la República Popular China, Taiwán se encuentra en primera línea de cualquier epidemia transfronteriza que origine en China o sus países vecinos. La reaparición de la influenza aviar del subtipo H5N1 en Hong-Kong y China continental en febrero de 2003 recalcó el peligro que crea la exclusión de Taiwán de la OMS, organización que ofreció rápidamente su apoyo a las autoridades pertinentes a través de la Red Mundial de Control de Influenza. Pero si un brote de este tipo originara en Taiwán, la OMS no podría reaccionar adecuadamente.
Se debe permitir que Taiwán participe en la OMS porque su Dirección Sanitaria es la única que posee la información necesaria para que la OMS y el mundo entero se informen sobre el brote y la propagación de epidemias en las aéreas bajo su jurisdicción, permitiendo una reacción adecuada ante cualquier epidemia que ponga en peligro la salud global. Es obvio que no es razonable que la OMS y sus miembros tomen el riesgo de no estar informados sobre el brote de una enfermedad mortal en Taiwán.
II
Taiwán como Observador en la OMS y la salud de sus 23 millones de habitantes
La OMS se ha ganado el respeto y el apoyo de la comunidad internacional por su misión, articulada en el artículo 1, de promover la salud de
todos los pueblos alrededor del globo. Así, es impensable que la organización no participe en el intercambio de información, tecnología y recursos médicos necesarios para afrontar cualquier problema de salud grave que pueda afectar a 23 millones de
ciudadanos-una población mayor a la del 75% de los Estados Miembros de la
OMS.
Cabe señalar Taiwán está excluida de la “Red Mundial de Alerta y Respuesta a Brotes Epidémicos”. A través de este mecanismo, la OMS transmite informes sobre brotes actuales a y recibe datos relevantes de profesionales de la salud pública y colaboradores a cargo del control de enfermedades, permitiendo a los miembros de la OMS tomar medidas preventivas adecuadas. Sin embargo, Taiwán está fuera de ella. Las implicaciones negativas de esta separación de la comunidad de salud mundial para los ciudadanos de Taiwán se describen más abajo:
(1) No se comparte información
Un buen ejemplo del peligro que la exclusión de Taiwán crea es la epidemia de enterovirus que azotó a la isla en 1998. Propagándose desde Malasia a Taiwán, este virus
- infectó a 1,8 millones de personas,
- requirió la hospitalización de 400,
- causó la muerte de 80 y
- trajo consigo pérdidas de mil millones de dólares americanos.
Para prevenir y erradicar a tiempo enfermedades parecidas minimizando sus efectos, Taiwán necesita tener libre acceso a los conocimientos colectivos de la comunidad de salud internacional sin que ésta le dé la espalda. De hecho, como observador en la OMS, Taiwán podría participar en la “Red Mundial de Alerta y Respuesta a Brotes Epidémicos” mencionada arriba, garantizando significantemente la protección de los 23 millones de habitantes del país.
(2) Queda afectada la capacidad de reacción en caso de crisis
Aparte del caso de enterovirus ha habido otras emergencias médicas, durante las que la ayuda tan necesitada de la OMS no estaba disponible o llegó demasiado tarde. Un ejemplo: el 21 de septiembre de 1999 un terremoto de 7.6 en la escala Richter devastó la parte central de Taiwán, causando más de 2400 muertos y 10,000 heridos. Más de 100.000 personas se quedaron sin hogar. Aún así, se forzó a la OMS a gastar tiempo crucial tratando de buscar la manera de proveer ayuda “no-oficial” y asistencia ”indirecta”, mermando considerablemente su habilidad de ayudar a Taiwán ante una crisis humanitaria sin precedentes. Este fracaso supone un gran contraste con la pronta ayuda ofrecida a Hong-Kong en 1997 después de la epidemia de la Influenza Aviar.
El bloqueo ocurrió nuevamente en 2003 cuando el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) azotó Taiwán. Taiwán solicitó la asistencia de la OMS cuando se detectó el primer caso a principios de marzo. Sin embargo, la OMS no respondió con suficiente rapidez, así cuando ocurrió un brote menor cobró 73 vidas humanas. Tanto SRAS como la Influenza Aviar continúan amenazando a Taiwán; la necesidad de que Taiwán tenga acceso a la OMS para encarar la aparición de estas enfermedades es ahora más apremiante que nunca.
(3) Consecuencias negativas para la atención sanitaria doméstica
La atención sanitaria implica más que simplemente descubrir y reaccionar ante enfermedades y otras emergencias médicas. Para que el gobierno pueda hacer una política de salud efectiva y los científicos taiwaneses tengan libre acceso a la información sobre los últimos avances de la medicina moderna, no se debe dificultar la participación de Taiwán en la OMS y sus actividades. La libre transmisión de información e ideas, el fomento de la investigación e intercambios de todo tipo son beneficiosas para la salud de todas las partes implicadas como quedará demostrado en la sección siguiente.
III
La OMS puede facilitar que se compartan los recursos de salud de Taiwán
En el presente, una sexta parte de la población mundial disfruta de un alto nivel de vida, mientras que para otra sexta parte la vida es una lucha diaria por la supervivencia. Como miembro de la comunidad global preocupado por semejante disparidad, Taiwán está dispuesta a compartir sus recursos y experiencias en el campo de la salud con aquellos en el mundo que lo necesiten. Sin embargo, su exclusión de la OMS lo impide. Este hecho recalca que el estatus de observador en la OMS para Taiwán no sólo beneficiaría a sus propios ciudadanos, sino que también repercutiría en una mayor contribución de Taiwán a la comunidad global.
(1) La experiencia, los logros y los recursos de Taiwán
Todos los años, alrededor del planeta más de un millón de niños mueren de forma innecesaria. Una cuarta parte de los niños en el mundo no está vacunado contra la polio, la difteria, la tos ferina, el tétano, la viruela, la tuberculosis, la hepatitis B, la haemophilus influenzae B o la fiebre amarilla. En África por ejemplo, los estragos del SIDA, la malaria y la tuberculosis han ido reduciendo la esperanza de vida de millones de personas en África.
En este contexto, Taiwán puede compartir sus experiencias, recursos y logros especiales con el mundo. En el año 2002, según la revista “The Economist Intelligence Unit”, el ejercicio de la medicina en Taiwán merecía un segundo puesto entre los países desarrollados e recientemente industrializados. De hecho, Taiwán ha cosechado algunos éxitos únicos en el campo de la medicina:
- Nuestro propio sistema universal de seguro social, el primero en Asia, cubre cerca del 98% de la población, de la cual un 70% está satisfecha con sus servicios.
- En el año 2002, había 18.228 instituciones de asistencia sanitaria y un médico por cada 632 personas, un dentista por cada 2.446 personas, y una enfermera por cada 251 personas y 40 camas de hospital por cada 10.000 habitantes. Se ha establecido una considerable red de cuidado, cobertura e investigación médica.
- Taiwán hoy en día disfruta de una esperanza de vida que está entre las más altas de Asia: 73,03 años para hombres y 78,82 para mujeres. Su índice de mortalidad maternal e infantil es sólo un 7,68 por cada 100.000 y un 5,35 por cada 1.000 nacimientos-comparable a la de países occidentales.
- Se han erradicado las enfermedades infecciosas como la peste, la viruela, la rabia y la malaria. Desde 1983 no se ha registrado ningún caso nuevo de polio en Taiwán, siendo el primer país que proporcionó vacunas gratuitas contra la hepatitis B a los niños. En los años 80, se estableció en la isla un sistema muy efectivo de monitoreo y control para responder a la epidemia del SIDA.
- Una industria farmacéutica dinámica está explorando nuevos medicamentos contra el cáncer, las enfermedades virales y males cardiovasculares crónicos.
(2) Taiwán está dispuesta a responder a las necesidades de salud de otros
- A pesar de estar excluida de la OMS, Taiwán ha donado a 78 países en los cinco continentes más de 120 millones de dólares americanos en ayuda médica y- o humanitaria.
- En respuesta a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Taiwán aportó de forma significativa a la subsiguiente campaña global contra el terrorismo. Así, la Fundación Budista Tzu Chi y la Cruz Roja de Taiwán asistieron prontamente a las víctimas y sus familias. Sumando las donaciones de ultramar y las contribuciones del gobierno, Taiwán contribuyó con más de 120 millones de dólares americanos a los esfuerzos humanitarios en Afganistán- incluyendo bienes médicos, camiones de mercancías, mantas de lana y otros suministros.
- Cuatro equipos médicos asisten corrientemente a los gobiernos de Burkina Faso, Malawi, el Chad y Santo Tomé y Príncipe. Además, durante los últimos dos años, Taiwán ha organizado foros internacionales, talleres y seminarios sobre salud pública atendidos por profesionales de 45 países.
- Taiwán también está presente en numerosos programas de prevención: toma parte en la campaña contra el SIDA de Care France en el Chad, dona vacunas contra la fiebre amarilla en Senegal, provee preservativos y medicinas a Burkina Faso y Swazilandia en su lucha contra el SIDA, colaborando con el Centro para el Control y Prenvención de Enfermedades de los Estados Unidos ayudando a Victnam para controlar el SIDA. También financia un programa de erradicación de la polio a través de Los Rotarios y contribuye a programas para la erradicación de la malaria y al de modernización de hospitales en Santo Tomé y Príncipe. Proyectos de cooperación internacional en materia de SRAS con Japón, la Unión Europea y el Reino Unido fueron también conducidos recientemente.
- Taiwán ha proporcionado miles de sillas de ruedas a hospitales y organizaciones benéficas en África y América Latina. A finales del 2002, se donó un millón de dólares americanos al Fondo Mundial para Combatir el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.
(3) Ejemplos de que Taiwán no puede compartir sus recursos de salud con otras naciones
A pesar de sus esfuerzos y su buena voluntad, Taiwán no puede compartir constructivamente sus recursos por estar excluida de la OMS. Los casos pasados y presentes abajo descritos recalcan los posibles beneficios de una participación de Taiwán en la OMS tanto para la comunidad internacional como para Taiwán.
- El 17 de agosto de 1999 un terremoto de una magnitud de 7.4 en la escala Richter devastó Turquía. Pero a pesar de su experiencia, a nuestros equipos médicos no se les permitió asistir en las misiones de rescate. Este no habría sido el caso si Taiwán hubiese podido enviar ayuda médica por medio de la OMS.
- En dos estudios del “US Population Crisis Committee” se consideró que Taiwán tiene el mejor programa de planificación familiar de los países en vías de desarrollo. Sin embargo, Taiwán se queda fuera del Estudio Mundial de Fertilidad, el Estudio sobre Salud Demográfica y otros esfuerzos de la OMS que proporcionan datos médicos.
- Taiwán también está excluida de la Convención Individual sobre Narcóticos de las Naciones Unidas- lo que resulta en un hueco significante a la hora de rastrear la cantidad de narcóticos transportados.
- En 1997 Taiwán implementó en varios pasos un programa que separa la prescripción de medicamentos de su dispensación. Esta política fue denominada “un caso clásico” por el periódico “The Asian Wall Street Journal”. Desdichadamente, la exclusión forzada de Taiwán de la OMS continua impidiendo que pueda compartir sus experiencias al respeto.
- A pesar de haber implementado un sistema avanzado de cobertura y control de reacciones adversas a medicamentos, Taiwán no puede contribuir sus experiencias al Centro Colaborador para el Programa Internacional de Farmacovigilancia de la OMS basado en Suecia.
Resumiendo, la falta de participación en la OMS imposibilita que Taiwán pueda compartir efectivamente con la comunidad internacional sus experiencias, su potencial humano y otros recursos en materia de salud. El que se someta al pueblo de Taiwán a una forma de
“apartheid sanitaria” no es sólo inmoral, sino también inconsistente con los ideales y las obligaciones que son el fundamento de todo el sistema de la OMS. Esta segregación en cuanto a asistencia sanitaria debilita peligrosamente la red internacional para la prevención de enfermedades.
IV
Es un imperativo de la salud global otorgarle a Taiwán el estatus de observador en la AMS
La OMS, como ha quedado demostrado anteriormente, no puede cumplir su meta de proteger la salud de todos los pueblos si no permite que en la Organización se escuche a los 23 millones de habitantes de Taiwán. Por este hecho en años recientes la participación de Taiwán en la OMS ha sido respaldada en público por muchas
Organizaciones Profesionales de Médicos, incluyendo:
- La Alianza Mundial de Profesionales para la Salud
- La Federación Internacional de la Farmacéutica
- El Congreso Internacional de Efermeros
- La Asociación Mundial de Médicos
- La Asociación Internacional de Pedíatras
- La Asociación Británica de Médicos
- Lancet, la principal revista médica de la Gran Bretaña
- El Comité Permanente de Médicos Europeos
- El Primer Congreso Mundial de Medicina Tradicional
- La Asociación Médica de Filipinas
Además, muchos parlamentos y congresos de diversos paises también han pasado resoluciones que abogan por una participación constructiva de Taiwán como observador en la OMS. Entre ellos:
- El Congreso de los Estados Unidos
- El Parlamento Europeo
- El Parlamento Centroamericano
- La Cámara de Representantes de Bélgica
- La Asamblea Legislativa de Liberia
- La Casa de Representantes de la República Dominicana
- La Cámara de Representantes del Uruguay
- La Casa de Representantes de Filipinas
V
Conclusión
Basándonos en los principios fundamentales de la OMS, es obvio que la comunidad internacional no puede permitir que
diferencias políticas pongan en peligro la salud de todos los pueblos. Taiwán está dispuesta a dejar de lado el conflictivo tema de la membresía en la OMS y busca participar en tan importante institución global de salud tan sólo como
observador en su calidad de entidad de salud. Además, estamos dispuestos a participar en la comunidad mundial de salud y tenemos la determinación de cumplir nuestras obligaciones con los pueblos del mundo. Por ello, la comunidad global debe incluir a Taiwán en la red mundial de salud para mayor beneficio de todos.
Los recientes brotes del SRAS (Síndrome Respiratodio Severo Agudo) y de la Gripe Aviar en el Este y Sureste de Asia, que ha causado pánico alrededor del mundo, son otros ejemplos del peligro inherente en Taiwán al estar aislado de la OMS. Sin embargo, Taiwán ha conducido, desde octubre de 2003, programas de control sobre la influenza y el SRAS previniendo su reaparición en la estación invernal. A fin de controlar el brote epidemiológico de la Gripe Aviar, pese a que todavía no se ha detectado el H5N1, se lleva a cabo una estricta política de matanza masivas de aves enfermas y una rigurosa vigilancia.
Todas las medidas mencionadas, tienen como propósito, prevenir y controlar el resurgimiento y brote epidemiológico del SRAS y la Gripe Aviar. Taiwán está convencido de que las temáticas de salud no tienen fronteras, y es necesariio asumir las responsabilidades para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas a otros países. Nadie, incluyendo a la OMS puede permitir la existencia de un hueco en la red global de salud.