PD: 06/16/2009

La alcaldesa de la ciudad de Kaohsiung,
Chen Chu (segunda a la derecha) solicita apoyo para los Juegos Mundiales 2009
durante una conferencia de prensa el día 10. (Foto
de CNA)
El
comité organizador de los Juegos Mundiales de Kaohsiung anunció
el 10 de los corrientes que el tenor británico Russell Watson, considerado por
algunos como heredero de Pavarotti, hará una presentación en la ceremonia
de apertura el próximo mes.
El Comité también ha invitado a la soprano de Nueva Zelanda, Hayley Westenra,
para que actúe en este espectáculo. Además, la ceremonia también
destacará a varios cantantes locales, entre ellos Tiger Huang y Shin, cantante
principal de la Banda Shin.
Su Jun-pin, ministro de la Oficina de Información del Gobierno y vocero del
Yuan Ejecutivo; junto con Chen Chu, alcaldesa de la ciudad de Kaohsiung, anunciaron
juntos los planes de transmisión y la estrategia para la campaña mundial
de los Juegos. Chen declaró que se sentía muy conmovida por la presencia
de Su, ya que “el Gobierno de la Ciudad de Kaohsiung raramente recibe este cálido
tratamiento (por parte del Gobierno Central)”.
Chen explicó que presenció cómo los preparativos para los Juegos
Mundiales de Kaohsiung crecieron de la nada al escenario casi listo de hoy en
día, a menos de un mes para la ceremonia de inauguración. Chen agradeció
a su predecesor, el ex alcalde Frank C. Hsieh, quien en 2003 ingresó a Kaohsiung
en la competencia por la oportunidad de ser anfitriona de los Juegos Mundiales. Chen
también expresó su agradecimiento por todo el apoyo profesional que la
ciudad ha recibido, en particular al servicio de Televisión Pública de
Taiwan (PTS, siglas en inglés) y a la compañía de telecomunicaciones
Chunghwa Telecom.
Por su parte, Su manifestó su apoyo a Chen, enfatizando que los deportes deben
trascender la política y que el Gobierno central está colaborando con los
gobiernos locales para promover los Juegos a nombre de todo Taiwan. Aún más,
Su contó que observó con interés cómo Chen promovió los
Juegos en su viaje a Pekín. Chen respondió diciendo que en los deportes,
no se involucra la política, sino solamente la paz.
Los Juegos Mundiales 2009 se realizarán del 16 al 26 de julio. PTS transmitirá
la competencia al mundo sin pagar ninguna comisión al Gobierno de la ciudad.
El servicio de multimedios a petición de Chunghwa Telecom Co. Ltd., la
televisión por Internet hiChannel y la plataforma para teléfonos
celulares Emome han estado de acuerdo en transmitir los Juegos simultáneamente.
Es la tarea de transmisión global de más alto perfil que alguna vez han
encarado los productores nacionales de televisión, señaló el comité
organizador, añadiendo que la audiencia hallará el programa creativo y
original.
Además de transmitir las ceremonias de inauguración y conclusión en
alta definición, el comité ha alquilado un dirigible de helio que volará
sobre el estadio y capturará los momentos más especiales de los Juegos.
Para que el público en los cinco continentes pueda disfrutar de los juegos en
vivo, PTS usará cuatro satélites, más que los utilizados en los Juegos
Mundiales 2005 en Duisburg, Alemania. Los Juegos Mundiales 2009 son el
primer mayor evento deportivo internacional realizado en Taiwan.
PD: 06/16/2009
Por segundo año consecutivo, Taipei ha sido seleccionada como 62ª ciudad más apta para vivir del mundo, según la más reciente encuesta global dada a conocer por la Unidad de Inteligencia de The Economist, con sede en el Reino Unido. En su décima edición, la encuesta evalúa las condiciones de vida en 140 ciudades del mundo, asignándoles una calificación de comodidad relativa tomando en cuenta más de 30 factores cualitativos y cuantitativos en cinco amplias categorías: estabilidad, cuidado de salud, cultura y entorno, educación, e infraestructura. El puntaje se marca de 0 a 100, con 1 denotando condiciones intolerables y 100 simbolizando condiciones ideales. Taipei obtuvo una calificación de 81,9 puntos, lo que significa que existen pocos desafíos a los estándares de vida.
PD: 06/16/2009

Enfermeros afganos asisten a la ceremonia
de inauguración del programa de capacitación en Taipei. (Foto de CNA)
La
Asociación de Enfermeras de Taiwan inició el 8 del presente mes un programa
de entrenamiento en enfermería para diez participantes de Afganistán. Este
constituye el primer esfuerzo de la República de China para ayudar al país
del Asia Central agobiado por la guerra a desarrollar su personal para atención
de salud, anunció un vocero de la asociación.
La Asociación de Enfermeras de Taiwan es un grupo cívico que promueve los
servicios de enfermería internacionalmente, y el actual programa fue organizado
con la ayuda del Ministerio de Relaciones Exteriores; el Departamento de Salud, subordinado
al Yuan Ejecutivo; y la Fundación para la Democracia de Taiwan.
Los estudiantes afganos llegaron a Taiwan el día 5 e iniciaron el día 8
sus clases teóricas en las aulas por dos días. Posteriormente, recibirán
una serie de entrenamientos clínicos prácticos en el Hospital General de
las Fuerzas Armadas del 10 de junio al 26 de agosto.
La ceremonia de inicio del mencionado programa tuvo lugar el día 8 en Taipei,
contando con la participación de David C. K. Wu, vicepresidente del Comité
para los Asuntos de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) de la Cancillería,
y Huang Lien-hua, presidente de la mencionada Asociación.
“La iniciativa fue lanzada a instancias de Sima Samar, fundadora de la Organización
Shuhada”, reveló Wu en el curso de una entrevista sostenida con la prensa después
de participar en dicha ceremonia.
Según Wu, Samar vino a Taiwan a fines del año pasado para recibir el Tercer
Premio a la Democracia y los Derechos Humanos en Asia, y se puso en contacto
con él después de regresar a su país, expresándole sus deseos
de que las ONGs de Taiwan puedan ayudar a Afganistán a mejorar su entorno de
atención médico.
El premio fue establecido por la Fundación para la Democracia de Taiwan en 2006
con el fin de honrar a personas o grupos dedicados al desarrollo de la democracia
y la promoción de los derechos humanos.
El internado práctico incluirá entrenamiento sobre cuidado maternal e infantil,
traumatología, tratamiento médico de urgencia, salud comunitaria y administración
de enfermería.
Wu también manifestó que espera que Taiwan pueda contribuir al mundo con
más conocimientos y experiencias en el campo de la atención médica,
una de las áreas de especialización de la isla, y que el programa de entrenamiento
ayude a las ONGs a lograr mejores conexiones con los esfuerzos de asistencia internacional.
“Gracias al firme apoyo brindado por las diferentes instituciones médicas del
país, se ha podido iniciar el programa de adiestramiento para los enfermeros
afganos”, agregó Wu.
Sun Huei-fang, directora general del Departamento de Enfermería del hospital,
senaló que el personal afgano asimilará diversas técnicas y experiencias
profesionales en los campos de la cirugía, la anestesiología, la pediatría,
la obstetricia y la ginecología, en el curso del programa de tres meses de duración
que se les ha preparado.
Ellos también se beneficiarán de los recursos del hospital para el tratamiento
de heridas de combate, ya que dicho país se encuentra en una grave situación
conflictiva, añadió Sun.
Desde los años setenta, Afganistán ha sufrido de una continua situación
de guerra civil, a la que se le añade la intervención extranjera en los
últimos años. Los diez participantes del programa fueron recomendados por
la Organización Shuhada, un ente sin fines de lucro que opera clínicas
y hospitales en Afganistán y Paquistán dedicados al cuidado de la salud
de las mujeres afganas. La organización también opera escuelas para niños
en Afganistán y atende a los refugiados afganos en la ciudad de Quetta, en la
vecina Paquistán.
PD: 06/16/2009

Una multitud de periodistas se agolpa para
captar las explicaciones acerca de los diversos tipos de minas presentes en Quemoy.
Un nutrido
grupo de periodistas locales y extranjeros baja de los buses turísticos fletados
para la rueda de prensa. Llevan cascos y chalecos antibalas como protección.
¿Van acaso a una zona de guerra? En realidad, su destino es una playa de Quemoy
(Kinmen), isla situada entre Taiwan y China continental, que vio sus últimas
batallas más de cuarenta años atrás. Sin embargo, como las secuelas
de una grave enfermedad, muchas de las municiones inactivas y sobre todo, las minas
antipersonales, pululan en el territorio de la zona, convirtiéndola en un sitio
no apto para vivir tranquilamente.
Los letreros de advertencia son internacionalmente reconocidos. Los comunicadores
han ingresado a un área repleta de minas. No pueden salirse del camino establecido.
Si se ocupa un recordatorio, se puede observar los árboles y matorrales abrasados,
en cenizas. Una mina que explotó soltó una chispa y despejó parte
de la vegetación cerca de la playa donde se lleva a cabo la demostración.
Peligros como éste son cotidianos para los habitantes de Quemoy, aunque las
áreas minadas estuvieron y están vedadas al paso de civiles.
Es por ello que la tarea que este centenar de reporteros de diversos medios de comunicación
observó el 18 del mes pasado es vital para la supervivencia y el desarrollo
de Quemoy. Remover las minas antipersonales, así como proyectiles activos y
otros, resulta un paso indispensable para completar la apertura de esta isleta al
mundo y ayudar a su transición de una base militar a un paraíso turístico
con su potencial plenamente desarrollado.
Los periodistas observan una demostración de los pasos a seguir para desactivar
las minas, que por tantos años privaron a los habitantes de Quemoy de tan siquiera
avistar el mar. Muchos habitantes de la isla pisaron por primera vez sus propias
playas apenas unos años atrás, tras la desmilitarización en los noventa,
con lo que ya no tienen que envidiarle a sus vecinos de Taiwan el hecho de poder
disfrutar de su costa.
Ahora una parte de la playa en proceso de eliminación de minas se dedica a mostrar
con orgullo el profesionalismo del comando a cargo de tan importante tarea. Primero
se presentan los distintos tipos de minas y se explica la amenaza que representan.
Se observa el uso de diversos aparatos y sensores, y se aprecia la estricta disciplina
necesaria para seguir los pasos designados para la ubicación y remoción
de las mismas. Se despliegan con orgullo también las maquinarias más grandes,
diseñadas y adaptadas por ingenieros militares para realizar la peligrosa tarea
de remoción con salvaguardas a la integridad de los soldados.

Mapa de Quemoy e islas bajo su jurisdicción.
Se aprecia la cercanía con China continental, así como los campos de minas
aún presentes.
Finalmente, el grupo de periodistas ingresa al búnker de protección. Desde
la seguridad de este refugio, observan en una pantalla la transmisión en vivo
de la detonación sucesiva de tres minas. Un estricto protocolo para asegurarse
de que el lugar a “limpiar” esté despejado es seguido al pie de la letra. Tras
las explosiones, la onda de choque de las mismas sacude el búnker a pesar de
la distancia, y los periodistas se percatan más claramente del valor que se
requiere para remover estas minas. Un paso en falso, un procedimiento que no se cumpla,
y el retumbo puede anunciar una tragedia.
Sin embargo, este contingente está bien preparado y por su disciplina, no ha
sufrido graves accidentes en el proceso, según explica Ku Chien-chin, jefe de
esta unidad. “Estamos seguros de que el área que hemos limpiado, está libre
de minas”, afirma ante la pregunta de un periodista. “También estamos seguros
de que cumpliremos nuestra meta de eliminar todas las minas de Quemoy para 2013”,
declara enfáticamente.
Estos soldados están conscientes que aunque su misión se realiza en tiempos
de paz, es igualmente peligrosa y vital. Su enemigo está oculto entre los matorrales,
los aguarda en las arenas, invade las desembocaduras de los ríos. Lo peor es
que este enemigo es un traidor. Las minas fueron colocadas por su mismo ejército
en los años cincuenta, en más del 80 por ciento de las playas de Quemoy
y su vecina isleta Lieyu, con el fin de defender a la nación desde este puesto
de avanzada de la invasión de tropas enemigas.
Con la remoción de las minas se abre un nuevo capítulo en la historia de
Quemoy. Ahora, los habitantes de Quemoy enfocan su vida en la búsqueda de la
prosperidad más allá de ser un puesto militar. En esto tiene que ver la
desmovilización de las tropas. De 100 mil presentes en su apogeo, la reducción
paulatina ha sido tan significativa que apenas queda un diez por ciento (en cifras
no oficiales). Esta política obedece no sólo a un asunto estratégico
militar, sino también económico.
El avance en la tecnología militar y los diferentes retos actuales ameritan
el cambio en la cantidad de tropas en Quemoy. Con más de dos mil misiles balísticos,
que representan el mayor peligro militar, apuntando a la nación, el contingente
en Quemoy no es ya la primera línea de defensa. No es factible que se trate
de nuevo de hacer un avance por tierra. Las revistas especializadas y los analistas
militares internacionales coinciden en que una estrategia de “decapitación”
(en la que comandos toman los centros de poder en la nación) o una barrida de
“terror y asombro” con misiles son las acciones más probables en caso de que
se produzca un enfrentamiento militar. Por ende, es mejor tener un pequeño contingente
militar mejor preparado y más ágil, poseedor de avanzada tecnología,
que una abrumadora presencia numérica concentrada en un solo lugar. La guerra
se ha vuelto más sofisticada y el papel de Quemoy ha cambiado con ella. Aparte
de ello, el Gobierno enfoca en el desarrollo del ejército como una unidad compacta,
voluntaria y más profesional.

Un soldado demuestra el uso de uno de los
sensores para detectar minas.
Además, lo que comenzó como una política de creciente apertura al
comercio con China continental generó un estable vínculo de transporte:
los viajes por trasbordador a Amoy (Xiamen), por ejemplo. A través de este vínculo
de transporte, poco a poco, ha ingresado un río de turistas chino-continentales
y han viajado muchos empresarios taiwaneses, primero sólo de Quemoy e islas
vecinas hasta abrirse al resto de Taiwan. En otras palabras, ambos lados se han acercado,
conocido y convertido de enemigos acérrimos a socios con metas comunes. Sobretodo,
lo que los habitantes de Quemoy divisan ahora desde su lado son los rascacielos y
edificios comerciales de Amoy. Las pancartas con consignas patrióticas han sido
superadas en cantidad y tamaño por las comerciales. Los habitantes de Quemoy
quieren participar de esta bonanza y crear la suya propia.
Es por ello que las minas antipersonales y demás pertrechos de guerra, en lugar
de formar una barrera protectora, impiden el desarrollo del archipiélago exterior,
y dañan más a la propia población que al enemigo. Como flanco defensivo,
las minas a lo largo de la costa tienen hoy en día la efectividad y relevancia
histórica de la Línea Maginot. Como estorbo al desarrollo turístico
y agrícola, y con ende a la creación de puestos de trabajo y aprovechamiento
de los recursos ante la disminución de oportunidades por la reducción de
las tropas, las minas siguen siendo mayormente nocivas a los civiles, aunque no exploten,
sólo por su presencia. Finalmente, ante la opinión mundial, el rechazo
a las minas es categórico. La nación forma parte de la Convención
sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia
de minas antipersonal y sobre su destrucción (Convención de Ottawa).
En 2006, el Yuan Legislativo aprobó la Ley de Regulación de las Minas
Antipersonales en 2006, con el objetivo de concluir el proceso de remoción
de las minas en 2013.
Como vemos, el Quemoy de ahora ya no es mismo de antes, que explotaba sólo su
faceta militar, vendiendo recuerditos en forma de soldados y demás parafernalia
militar. La calma de las ordenadas calles y el paisaje agreste se ve ahora interrumpida
por buses de doble piso llenos de turistas locales y extranjeros. Los visitantes
abarrotan las casas de hospedaje, especialmente las antiguas con su techo cola de
golondrina. Las multitudes se abalanzan para comprar cuchillos hechos de los obuses
que se lanzaban con panfletos desde China continental. Otros compran los dulces de
maní o los licores de sorgo destilados en su afamada planta. El Quemoy de hoy
desea desplegar ante el mundo la biodiversidad que posee, como la presencia de 300
especies de aves; así como los esfuerzos por preservar especies en peligro de
extinción como la nutria euroasiática o los cangrejos bayonetas.
Según el coronel Ku, su unidad ha “limpiado” 20 campos minados; o sea, unas
13 mil minas. Tras concluir la labor de “limpieza”, se plantan árboles que regeneren
y protejan el suelo. Posteriormente, el Gobierno entrega estas tierras a los residentes
locales para que las aprovechen.
El distrito de Quemoy tiene jurisdicción sobre 12 islas mayores, incluyendo
las islas de Quemoy, Lieyu, Dadan y Erdan y un total de 168 islotes. El área
entera bajo su jurisdicción abarca 150,45 kilómetros cuadrados. Cerca de
82 mil personas residen en las dos islas principales.
Se estima que en el área de Quemoy quedan unos 154 campos minados, en un área
de casi tres millones de metros cuadrados. Sólo en minas, se calculan más
de 70 mil, que pueden aún representar un peligro. Muchas de estas municiones
ya han pasado su fecha de expiración, pero hasta que no se hayan removido, la
población y los visitantes a Quemoy no disfrutarán a sus anchas de todo
lo que ofrece este bello lugar.
Texto y fotos de Silvia Villalobos