PD: 06/16/2007
Los candidatos presidenciales de los dos principales partidos políticos convocaron el 11 de los corrientes sendas conferencias de prensa para exponer sus respectivas plataformas políticas y planes de acción en caso que sean electos. Ambos eventos fueron organizados por la Oficina de Información del Gobierno, entidad que publica este periódico.
El candidato presidencial del gobernante Partido Democrático Progresista (DPP, siglas en inglés), Frank C. Hsieh; y su rival del Kuomintang (KMT), principal partido de oposición, Ma Ying-jeou, presentaron sus programas de gobierno ante representantes de los medios de comunicación locales y extranjeros.
En el transcurso de ambas ruedas de prensa, la atención de los periodistas se concentró básicamente en las relaciones de Taiwan con China continental, así como el papel que pudieran jugar los otros actores internacionales.
En sus palabras introductorias, Hsieh indicó que cree que las relaciones a través del Estrecho de Taiwan no cambiarán por las políticas que se adopten, sino mediante un cambio de "actitud" por parte tanto de Taiwan como de China continental.
"Mi actitud es clara... creo que la coexistencia pacífica (de Taiwan) con China contribuirá a la paz en la región de Asia y el Pacífico", dijo Hsieh, agregando que también "conlleva al desarrollo a través del Estrecho".
"Si fuera electo presidente, haría todo lo posible para impulsar el diálogo y las negociaciones a través del Estrecho. Haría lo mejor a mi alcance para crear confianza e intereses mutuos", dijo el candidato presidencial del DPP.
Por su parte, Ma reiteró que su política consiste en reanudar las negociaciones con China continental basadas en el consenso de 1992, a la vez que señaló que el diálogo a través del Estrecho procedería solamente después que China continental retire sus misiles dirigidos hacia la isla.
Ante los periodistas reunidos en la sede del KMT, Ma indicó que exigirá que China continental retire los misiles apuntados hacia Taiwan, ya que sería una acción simbólica de la voluntad para negociar pacíficamente con la isla.
Ma también acusó a la actual administración del DPP de actuar contrario a los intereses de Taiwan al provocar a China continental. Al respecto, el candidato presidencial del KMT prometió negociar un acuerdo de paz y proponer medidas para el desarrollo de la confianza con el propósito de poner fin a las hostilidades a través del Estrecho.
"Mi política es bilateral, no unilateral. Es una calle de dos vías. Normalizar en forma abarcadora nuestras relaciones con China será beneficioso para ambos lados", dijo Ma.
Taiwan debe aprovechar el crecimiento económico de China continental para revivir su propia economía, destacó Ma, prometiendo a la vez que si resulta electo establecerá los enlaces aéreos y marítimos con China continental, a la vez que eliminará las restricciones sobre las inversiones de las compañías taiwanesas en China continental.
Con respecto a los comentarios de Ma acerca de las negociaciones con China continental, Hsieh insistió en que "el punto radica en si los dos lados creen que es importante llevar a cabo las negociaciones. Si fuese así, podríamos negociar uno con el otro aún sin un ‘consenso’".
El candidato oficialista dijo que asume que China continental es un país razonable y considera que sería bien recibido allí como presidente en Taiwan. Cuando se le preguntó si estaba compitiendo con Ma para ver quién tiene una política que se acomode más hacia China continental, Hsieh manifestó que no estaba de acuerdo con esa apreciación y que es una competencia para ver "quién salvaguarda mejor los intereses de Taiwan".
Hsieh también dijo que espera que China continental entienda que Taiwan no será un obstáculo para los esfuerzos de China para convertirse en una superpotencia mundial.
Refiriéndose a su enfoque hacia los asuntos internos, internacionales y a través del Estrecho, Hsieh puso de relieve su filosofía de simbiosis o mutualismo, que explica como coexistencia y coprosperidad. Si la actitud de China continental no fuera de reducir el espacio internacional de Taiwan, privar al pueblo taiwanés de su derecho a la autodeterminación o amenazar la subsistencia de Taiwan, las posibilidades a través del Estrecho de Taiwan serían ilimitadas, reclamó el candidato oficialista.
Mientras tanto, Ma presentó su política para el "Renacimiento de Taiwan", donde promete poner fin a las hostilidades entre ambos lados del Estrecho. Para el candidato de oposición, la visión ideal a través del Estrecho de Taiwan es "mantener la paz y prosperidad", que podría lograrse por medio de un reinicio de las negociaciones actualmente interrumpidas.
Ma acusó a su rival del DPP en la contienda presidencial de usar el asunto de la identidad taiwanesa para tratar de influenciar emocionalmente en los votantes. El expresidente del KMT indicó que dirigiría a la nación en una forma razonable y realista.
Cuando se le preguntó a Hsieh cuáles serían las diferencias entre sus políticas hacia China continental y aquéllas de la actual Administración, el candidato oficialista dijo que seguirá el esfuerzo del presidente Chen Shui-bian de salvaguardar a Taiwan como una nación independiente y soberana, a la vez que haría todo lo posible, si resultase electo, para "iniciar el diálogo o buscar oportunidades para el diálogo con el fin de evitar la confrontación y los conflictos inesperados".
Con respecto a la economía, Ma prometió normalizar en forma abarcadora las relaciones económicas con China continental, pero resaltó que su estrategia económica a través del Estrecho sería bilateral. Por ejemplo, facilitaría los viajes entre ambos lados tanto para los empresarios como para los turistas. Sólo cuando una gran cantidad de turistas visiten Taiwan, habrá "suficientes incentivos para que los empresarios realicen las inversiones necesarias para mejorar nuestros atractivos turísticos", explicó el candidato presidencial del KMT.
Finalmente, Ma propuso la creación de un mercado común entre Taiwan y China continental, que podría empezar con el establecimiento de una cooperación económica bilateral. "Sería algo que nos beneficiará a ambos", aseguró.
En contraste, Hsieh destacó que demasiada apertura sin dignidad dañará la identidad nacional a largo plazo. "No podemos sacrificar la actual posición y los intereses del pueblo de Taiwan para lanzar negociaciones con China".
Con el propósito de salvaguardar la seguridad nacional, Hsieh indicó que desea establecer un interés estratégico común con Japón y espera que haya la posibilidad de promulgar con el país vecino una ley que sea similar al Acta para las Relaciones con Taiwan que tiene Estados Unidos.
PD: 06/16/2007
Nuevo ministro de GIO. El nuevo ministro de la Oficina
de Información del Gobierno (GIO, siglas en inglés) y vocero del Yuan Ejecutivo,
Shieh Jhy-wey, declaró el 11 del presente mes que asumirá sus dos papeles
diligentemente. Como vocero del Yuan Ejecutivo, explicó Shieh, comunicará
las posturas gubernamentales con respecto a las políticas en diversas iniciativas
y temas de interés nacional. Por otro lado, como ministro de la GIO, impartirá
una renovada forma de pensar y nuevas ideas, ya que el acrónimo de GIO también
significa "Oficina de Grandes Ideas" (Great Ideas Office en inglés).
Shieh, (derecha) quien acaba de concluir dos años de labores como representante
del país en Alemania, hizo estas declaraciones en la ceremonia de entrega de
mando, en la cual recibió los nuevos sellos oficiales de parte del ministro
interino, William J. T. Yih (izquierda), quien continuará fungiendo como viceministro
de la GIO. (Chen Mei-ling)
PD: 06/16/2007
El gobierno de Costa Rica anunció el 6 del mes en curso su decisión de establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China y romper sus lazos oficiales de seis décadas con la República de China (Taiwan).
El ministro de Relaciones Exteriores de la República de China, James C. F. Huang, convocó una conferencia de prensa más tarde en la mañana del día 7 donde deploró el hecho, pero anunció que "para mantener los intereses nacionales y la dignidad del país, el Gobierno en Taiwan ha decidido terminar las relaciones formales e interrumpir todos los proyectos de cooperación entre los dos países".
La República de China y Costa Rica establecieron lazos diplomáticos en 1944. Desde entonces, "los dos países han estado trabajando estrechamente para promover la democracia, libertad y paz sobre la base de valores compartidos", indicó Huang.
Sin embargo, después que el presidente costarricense Oscar Arias Sánchez asumió el cargo en mayo de 2006, llevó a cabo negociaciones secretas para desarrollar los lazos formales con China continental, señaló Huang, añadiendo que China continental ha aplicado presiones sobre el país centroamericano y le ha ofrecido promesas financieras.
A pesar de los esfuerzos de Taiwan para comunicarse con la mayor sinceridad con Costa Rica, el país centroamericano decidió seguir su propia ruta y escogió "descartar los valores universales de paz, libertad y derechos humanos que atesoran en común Taiwan y Costa Rica, para aliarse con la totalitaria China comunista", señaló Huang.
El Canciller también condenó a China continental por recurrir a la diplomacia de la chequera para suprimir la participación de Taiwan en la comunidad internacional, una práctica que "hiere seriamente los sentimientos del pueblo taiwanés".
En una declaración de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores en Taipei denominó dicha acción como contraria al espíritu nacional de Costa Rica. Aún así, la política del Gobierno en Taiwan de promover la diplomacia pragmática no será afectada en forma alguna, recalcó Huang.
En un escueto comunicado de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto costarricense anunció que la "normalización de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones se dio el 1º del presente mes en Pekín, durante una visita secreta del canciller Bruno Stagno y el ministro de Hacienda, Guillermo Zúñiga. Dicho comunicado aduce que la decisión de Costa Rica constituye un "acto de realismo de su política exterior, que promueve la ampliación de los lazos diplomáticos con Asia y con el mundo".
En términos generales, el viraje diplomático de Costa Rica ha sido visto con beneplácito por muchos empresarios costarricenses, quienes albergan grandes expectativas de que el nuevo contexto de las relaciones con China continental significaría "enormes volúmenes de negocios". Sin embargo, el público en el país centroamericano siente desasociego y mucha gente se siente molesta por la hipocresía de Arias Sánchez y Stagno al declarar que las relaciones entre su país y Taiwan se mantendrían, incluso horas antes de anunciar la ruptura el día 6. Esa fue la conclusión de los diversos foros donde se ha discutido el incidente.
Unas seis horas antes de anunciar la ruptura de relaciones, el presidente Arias Sánchez incluso calificó las informaciones que circulaban acerca de lo que se avecinaba como "especulaciones". Posteriormente, en la conferencia de prensa para anunciar su decisión, Arias Sánchez trató de justificar su actitud señalando que "una decisión de esta trascendencia requiere de una diplomacia secreta", agregando que "hemos sido tan transparentes como las circunstancias nos permitían".
En vista de la decisión tica, la República de China anunció la terminación definitiva de todos los proyectos de cooperación que estaban en marcha entre las dos naciones. Al respecto, Arias Sánchez agradeció la millonaria asistencia económica de Taiwan y aseguró que buscará la finaciación de los proyectos que han sido suspendidos, entre ellos la construcción de la Carretera Naranjo-Florencia, la reconstrucción del Hospital Calderón Guardia y varios proyectos para el reforzamiento de la seguridad pública.
La decisión fue dada a conocer por la Embajada de la República de China en San José, que condenó la ruptura de relaciones como un acción "sumamente inamistosa" y señaló que el presidente Arias había procedido bajo la presión de China continental. El comunicado de la Embajada señaló en forma clara que Taiwan ha decidido suspender todos los acuerdos y relaciones de cooperación bilaterales, clausurar la embajada, cesar todos los planes de asistencia a Costa Rica y retirar la misión técnica acreditada en ese país.
Mientras tanto en Taipei, el canciller Huang presentó su dimisión para asumir la responsabilidad por el revés diplomático. Sin embargo, el presidente Chen Shui-bian rechazó el acto de Huang e hizo un reconocimiento a la Cancillería por su ardua labor por mantener las relaciones con el resto de los países en medio de la intensa presión que ejerce China continental en el ámbito internacional.