PD: 08/16/2006
El Festival de las Artes Tradicionales de Asia y el Pacífico 2006 fue inaugurado el 12 del mes en curso en Yilan, distrito oriental de Taiwan, con el propósito de poner en relieve la diversidad del patrimonio cultural de Asia y el Pacífico. Más de 20 grupos artísticos locales y extranjeros participan en esta fiesta cultural, que muestra la riqueza de los recursos culturales tradicionales de la región, indicaron los organizadores en una conferencia de prensa realizada el día 9.
Los habitantes de Taiwan han valorado por mucho tiempo la cultura occidental y han "descuidado" los ricos bienes culturales de los países vecinos, señaló Lin Chao-hao, director del Centro Nacional para las Artes Tradicionales (NCFTA, siglas en inglés). El festival, que se lleva a cabo del 12 de los corrientes al 3 del mes entrante, incluye espectáculos artísticos, conferencias con demostraciones, exhibiciones especiales de instrumentos de percusión tradicionales y seminarios académicos.
Cuatro de los grupos extranjeros que más destacan en este evento incluyen el Grupo Artístico Muqam, de Xinjiang, provincia de China continental; el Grupo de Títeres de Agua Yuanshe, de Vietnam; un grupo de Tailandia presentando la danza tradicional Ramayana; y el Centro Nacional para las Artes Escénicas Tradicionales de Corea del Sur.
El Grupo Artístico Muqam fue fundado en 1989. Su objetivo principal es preservar, recolectar y presentar la música y danza popular tradicional de la minoría uygur, tomando el Muqam como factor dominante. Este grupo está compuesto por 140 personas, distribuidas entre la Oficina de Investigación Muqam; el Equipo de Danza y Baile; y el Equipo de Utilerías. El Muqam es un estilo de música clásica regional de los uygures.
La danza tradicional Ramayana de Tailandia adopta muchos elementos religiosos. Esta danza fue adaptada de la novela épica de India del mismo nombre. Los personajes principales son Rama y Sita, y el argumento describe los conflictos en el palacio, y entre los humanos y los demonios.
Los grupos artísticos participarán en una gira de tres semanas que los llevará también a Taipei, Taoyuan, Tainan, Kaohsiung y Taitung.
En la lista de presentaciones también encontramos a más de una docena de grupos locales, tales como el Grupo de Percusión Ju; el Grupo de Danzas Folclóricas Lan Yang; y varios segmentos de la Comparsa de Templo Sonjiang.
El festival enfoca en el tema de la "Proclamación de las Obras Maestras del Patrimonio Intangible de la Humanidad", en respuesta a la Convención para Salvaguardar el Patrimonio Cultural Intangible que fue adoptada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 2003 y que entró en vigencia en abril de este año.
Además de los espectáculos artísticos, una conferencia internacional discutirá el tema de la "Música y Modernidad en el Este Asiático". Una exhibición sobre los instrumentos tradicionales de percusión en el área de Asia y el Pacífico también se llevará a cabo del 12 de los corrientes al 30 del próximo mes en el NCFTA.
En los pasados cuatro festivales, se realizaron unos 500 eventos por parte de grupos de más de 20 países. Este festival incluye música, danza, bellas artes, teatro, artesanías, y arte de instalación, convirtiéndose así en uno de los mayores escenarios para la cultura tradicional de Asia.
PD: 08/16/2006
El tofu "hediondo" puede ser
degustado como una crujiente y jugosa barbacoa.
A tan sólo 15 minutos en carro del distrito
de compras de Hsinyi en Taipei, existe un pueblito llamado Shenkeng, cuyo nombre
significa "brecha profunda" en chino. Está localizado en la zona intermedia
del Valle del Río Jingmei y se encuentra rodeado de colinas. Esta área
es considerada el jardín trasero de la ciudad de Taipei y es el hogar del tofu
para ciertos residentes de esta metrópolis. Shenkeng es el poblado más
pequeño en el distrito de Taipei, pero ofrece al visitante abundantes tesoros
en cuanto a historia, cultura, y productos agrícolas.
"Shenkeng ha tenido hasta ahora tres primaveras", opina Lin Wang, director del Estudio de la Cultura e Historia de Shenkeng. "Ellas fueron el té, las minas de carbón, y la Calle Antigua". Lin y Yen Song-tau, un artista local, trabajaron duro para devolverle la vitalidad a la antigua calle principal del pueblo y convertirla en un popular lugar turístico.
Antes de que la corte Ching entregara a Taiwan a los japoneses en 1895, los habitantes del poblado eran en su mayoría inmigrantes del distrito de Ansi en la provincia de Fujian, donde el té verde ha sido siempre una fuente de ingresos. Durante la era colonial japonesa, la minería de carbón se convirtió en la industria principal de Shenkeng, al igual que en la vecina área de Shihding. Esto continuó aún después de que los Nacionalistas tomaran control de la isla en 1945; y no fue sino hasta los años sesenta que se acabó la minería y la economía local llegó a un súbito alto.
"A inicios de los noventa, cuando el Gobierno impulsó la idea de revitalizar la Calle Antigua, nosotros fuimos los que diseñamos el proyecto; así que visitamos a cada familia en la calle para convencerlas de que sería muy lucrativo abrir tiendas y restaurantes con características locales", relató Lin. "Por ejemplo, el restaurante de tofu cerca de la entrada del templo está a la derecha del único templo en esta calle".
Estos son tres de los platillos locales que incluyen tofu como su ingrediente principal: tofu cocido en salsa roja; tofu a la barbacoa; y el tofu "hediondo", considerado no oficialmente como el platillo nacional de Taiwan. Este último, que es en realidad tofu fermentado y frito, recibe su nombre porque anuncia su presencia al sentido olfativo por varias cuadras.
La persona que hizo del tofu una empresa comercial tan exitosa para todo el pueblo fue Wang Lau. "No se requieren químicos ni preservantes en la preparación de mi tofu ‘hediondo’", afirma. "Los sabores naturales en realidad provienen de las sales y las verduras que crecen acá localmente, tales como las hojas de mostaza, el regaliz y los brotes de bambú verde. Ellos maduran conjuntamente con el tofu, hecho de los mejores frijoles de soja y la más fina agua de Shenkeng, libre de hierro", explicó.

Las estatuas de los mineros hechas por el escultor
Lin Wang pagan tributo a los incansables esfuerzos de las anteriores generaciones
de trabajadores.
Cerca del 90 por ciento de los restaurantes locales --más de 100-- van a la
fábrica de tofu de Wang para cubrir todas sus necesidades de este material.
La fábrica da empleo a 20 personas, entre ellas sus dos hijos y nueras. El no
solamente satisface los pedidos locales, sino que envía a lugares lejanos como
Hualien. Contenedores llenos de 20 mil trozos de tofu son puestos en camiones que
los distribuyen a los restaurantes en los distritos vecinos cada día.
"El otro día, un equipo de periodistas de televisión de Corea vino y cubrió la historia de cómo preparo mi tofu", nos contó. Cuando le preguntaron cuánta era su ganancia del negocio del tofu, el antiguo agricultor replicó: "Es solamente lo suficiente para alimentar a toda mi familia".
Con la asistencia técnica de la Asociación de Agricultores de Shenkeng, Tsai Jin-lai dejó su trabajo como conductor de camiones y comenzó a cultivar té orgánico en 1983 --una labor con la estuvo familiarizado cuando era pequeño. "Comenzando desde cuando mi papá todavía estaba vivo, él nunca usó químicos", explicó Tsai. "Así que la tierra en mi finca de té no está contaminada con los peligrosos pesticidas o fertilizantes químicos".
"Mi padre me dijo que los agricultores valoran la tierra, y que los mercaderes aman los terrenos. Así es como yo me siento en mi relación con mi finca", declara Tsai, quien disfrutó de tres cosechas en sus 0,8 hectáreas de tierra el año pasado, con una producción total de casi una tonelada métrica. Su té Wenshan Baozhong obtuvo el primer lugar en una competencia de té en 2005. Tsai indica que debe su éxito a la Asociación de Agricultores de Shenkeng y a los técnicos de la Estación de Investigación y Extensión Agrícola del Distrito de Taoyuan.
"El té de primavera de este año es diferente del año pasado porque los insectos del verano aparecieron más temprano en primavera", explica. "Así que tuve que dejar fermentar el té un poco más, y el sabor del té de primavera de este año va a ser un poco más pesado", predice. Su filosofía agrícola consiste en que "uno debe tener confianza en sí mismo y saber que no hay límites para su riqueza". Para Tsai, la riqueza material es menos importante que el aire fresco y la dulce agua de su finca.
El éxito de Tsai es sólo uno de los ejemplos de cómo la Asociación de Agricultores de Shenkeng ha ayudado al pueblo de 20 mil habitantes. Para aumentar los ingresos promedio de las familias de agricultores, el director de la asociación, Hsu Jhong-chun, invitó a especialistas y estableció clases sobre técnicas de cocina occidental. Estas clases mostraron a los locales cómo preparar postres occidentales, mezclar bebidas y preparar café. Armados con esta educación, inventaron un postre de helado con sabor a tofu.

El interior del restaurante "Sabor de Mujer"
en Shenkeng atrae a los clientes con una decoración que asemeja una tienda de
mercadería general del Taiwan de los años sesenta. (Fotos de Chen Mei-ling)
"Todas estas clases tienen el propósito de mejorar la calidad de la industria
de alimentos y bebidas en Shenkeng", indica Hsu. "El propósito primordial
de la asociación es servir a los intereses públicos. Suministramos semillas,
fertilizantes orgánicos, alimento para animales e inclusive asesoramiento legal
a nuestros miembros".
Para Hsu, Shenkeng es más que su lugar de nacimiento. Es un lugar de calidez y amable hospitalidad.
Shenkeng le saca provecho a su rico pasado para crear un futuro promisorio. Por ejemplo, escondido entre las viejas calles de Shenkeng, se halla un restaurante de tono nostálgico, llamado "Sabor de mujer". Este establecimiento fue inaugurado en 1995 por el fotógrafo Jian Jien-fa. Justo a la entrada, los comensales son recibidos por un cartel de una mujer que viste un elegante chipao, o vestido antiguo tradicional. Este cartelón despliega un anuncio para el Perfume Floral Mingsing, muy popular en Taiwan en los años sesenta y setenta.
El nombre fue una inspiración, cuenta Jian, porque sus mejores recuerdos de esos años giran alrededor de las tres mujeres más importantes en su vida: su abuela, su madre, y su esposa. Tal vez no sea muy políticamente correcto decirlo, nos confiesa, pero sus recuerdos de estas mujeres están intrínsicamente ligados a cosas deliciosas preparadas en la cocina.
Todos los objetos de su colección, muchos de los cuales se exhiben en el restaurante, fueron recolectados o recreados basados en los modelos originales y en las fotografías que Jian tomó décadas atrás, y se les incluye para invocar un paseo nostálgico por los recuerdos de los visitantes.
La tienda de mercadería general del barrio, que vendía bebidas gaseosas en los años sesenta; los frascos de vidrio llenos de confites; un farol de calle con un único bombillo; fotografías de Shenkeng hasta de medio siglo atrás; viejos cartelones anunciando películas: todos éstos y más transportan a los clientes a un tiempo menos complicado. Esta es la magia de Shenkeng, un remanso de paz cerca de la ciudad.
Traducido del Taiwan Journal por Silvia Villalobos