PD: 12/06/2005
El Festival de Tallados en Madera Sanyi 2005 se llevó a cabo del 1º al 29 de octubre en el poblado de Sanyi, en el distrito de Miaoli, en el centro de Taiwan. El festival, que cumple ahora su 13º año, incluye exhibiciones y demostraciones, y el día de su inauguración hasta hubo conciertos y presentaciones de danza.
La densamente poblada área del centro de la pequeña ciudad --que es lo que la mayoría de la gente conoce como Sanyi, sin la palabra "poblado"-- es famosa en toda la isla por sus esculturas y artesanías en madera. Sus calles están perfumadas con la fragancia de madera recién cortada.
La calle Shuimei, que está localizada cerca de la entrada a la autopista, está llena de tiendas de artesanías cuyos anaqueles en la acera dan la impresión de un enorme museo de esculturas en madera al aire libre. A lo largo de su extensión de medio kilómetro, hay más de 160 tiendas que venden de todo, desde chucherías hasta estatuas budistas y muebles.
El distrito de Sanyi conocido como la Villa Shendiao --shendiao es el nombre escogido por el expresidente Lee Teng-hui en 1995, y significa "escultura divina"-- es una comunidad de artistas del grabado y talla de madera, entre ellos varios extranjeros, quienes fueron invitados por el gobierno local para venir, trabajar y mostrar sus obras por espacio de un año. Los visitantes pueden entrar en sus estudios para disfrutar, y tal vez, hasta comprar algunas de sus obras maestras.
Los gobiernos del distrito de Miaoli y del poblado de Sanyi están también empezando a invertir en programas de aprendices para asegurarse de que las habilidades para trabajar la madera se preservarán para las generaciones futuras.
A lo largo de la Calle de Esculturas Sur y la Vieja Calle de Esculturas Shuanghu, que son el corazón tradicional de la industria de esculturas y trabajos de madera, hay maestros veteranos con décadas de experiencia y muchas historias que contar acerca de la historia de Sanyi. También están en exhibición las herramientas para tallado diseñadas por los escultores locales en tiempos anteriores.
Otrora una importante industria de exportación, el tallado en madera en Taiwan ha decaído paulatinamente desde los años setenta y ochenta, ya que se intensificó la competencia debido a la mano de obra barata en China y el Sudeste de Asia -- y también tal vez conforme el gusto popular se volvió más conocedor y exigente. Esta combinación de factores forzó a los escultores de madera en Taiwan a redefinir su arte.
El mejoramiento de la calidad, junto con la atención que atrajo el Festival de Tallados en Madera en Sanyi, han dado a la antes moribunda industria en Sanyi un nuevo soplo de vida.
Otro factor que ha atraído la atención a los escultores de madera de Sanyi fue el establecimiento en 1995 del Museo de Esculturas de Madera de Miaoli, que alberga obras hechas por miembros de los grupos aborígenes y han en Taiwan, al mismo tiempo que muestra diversas tradiciones étnicas del mundo. Como parte de las actividades que se llevaron a cabo durante todo un mes con el propósito de celebrar el arte en madera, el museo lleva a cabo anualmente el Festival y Exhibición de las Artes Culturales de la Talla en Madera, que incluye un simposio internacional acerca de esta disciplina artística.
La exhibición de este año incluyó cerca de 140 piezas, de las cuales la mitad fueron obras de 25 taiwaneses, 18 obras pertenecieron a seis neozelandeses, 21 obras fueron hechas por ocho australianos, y 31 piezas por artesanos de otros países de Oceanía.
Uno de los exhibidores provenientes de Nueva Zelanda fue Rick Swain, cuyas obras han sido coleccionadas por museos, compañías y personas particulares en todo el mundo. Nacido en 1949, él cambió su trabajo en el campo del diseño en ingeniería y fotografía a la escultura a principios de los años ochenta.
Las voluptuosas esculturas abstractas de Swain, de las cuales se pueden hallar ejemplos en el Internet, cubren temas desde el nacimiento y la vida hasta el poder de la naturaleza. Están talladas casi exclusivamente en la madera del árbol de kauri (Agathis australis), una conífera nativa de la Isla Norte de Nueva Zelanda, cuya coloración y textura han cautivado a Swain.
Ciertamente, vale la pena asistir a la exhibición para ver y comparar los diversos tipos de madera, pocos de los cuales crecen en Taiwan.
John Ecuyer, otro neozelandés, se llama a sí mismo un tornero de la madera, ya que la mayoría de sus creaciones son tazones y otros contenedores formados en parte con un torno. Algunos de ellos están embellecidos con otros materiales, incluyendo conchas de mar, piedras, plata, bronce, cobre, o hasta dientes de tiburón.
Se presentaron en la exhibición del museo una amplia y fascinante variedad de muebles diseñados artísticamente, así como artículos funcionales de madera pura. Entre ellos sobresalieron una "cama Zen", usada por los monjes budistas; bancas, tocador, escritorios, porta lapiceros, jarrones y prensas para cabello. Uno de los muebles más interesantes fue una mesa hecha por el artista taiwanés Lin Rong-zong a partir de un trozo del tronco de un árbol, que él llama "mesa de compañía", aludiendo a la compañía entre hombres y mujeres como la forma natural de la pieza, que simula el simbolismo gráfico de la polaridad del yin y el yang en la mandala del tai-chi.
Varios de los artículos fueron fabricados con madera de alcanfor, cuya resina posee una fragancia duradera que repele a los insectos, incluyendo a las termitas. Por ello, esta madera es especialmente valorada como material para baúles o cualquier otra cosa diseñada para que dure mucho tiempo.
Existe también una larga tradición sobre la talla de la madera de alcanfor en Sanyi, porque desde los tiempos de la colonia japonesa, el distrito de Miaoli fue uno de los centros principales para cultivar árboles de alcanfor y extraer alcanfor de su madera para emplearse como bolas anti-polillas así como para usos medicinales.
Este año, las agencias de viajes locales ofrecieron una variedad de paquetes de viajes que combinan la industria de esculturas y obras en madera de Sanyi --de la que se puede disfrutar todo el año-- con otras atracciones que simbolizan el encanto de la peculiar cultura, historia y belleza física del montañoso distrito de Miaoli.
Una de las localidades más bellas de Miaoli, también en el poblado de Sanyi, es la Villa Shengsing y su estación de tren estilo japonés hecha de madera, que fue construida en las colinas al pie del poblado a principios del siglo XX durante la era colonial japonesa y ha permanecido como un sitio histórico después de que el viejo Ferrocarril de la Línea Montañosa dejara de funcionar en 1998. Fuera del camino más recorrido, la estación de tren y más de una docena de edificios japoneses renovados, entre ellos casas de té y también de hospedaje, poseen una belleza prístina que puede ser mejor apreciada al visitarlos en un día entre semana, cuando casi no hay turistas a la vista.
Como indica un mojón en la plataforma de la estación, ésta se encuentra ubicada a una altura de 402 metros por encima del nivel del mar, haciéndola la estación de más alta elevación anteriormente operada por la Administración de Ferrocarriles de Taiwan -- a pesar de que la Línea de Tren de la Montaña Alishan, administrada por el Buró Forestal, alcanza una altura considerablemente mayor.
Un cercano trecho de línea ferroviaria es también famoso por haber sido antes el más peligroso en el país. Tiene el récord por la curva --un giro de 180 grados en 300 metros-- y la empinación más pronunciadas.
Dado que el distrito de Miaoli es un distrito hakka, las casas de té en Shengsing ofrecen esa famosa bebida hakka semejante a la papilla, que no debe dejar de probar. Conocida como leicha, se prepara a base de la mezcla de hojas de té molidas, semillas de loto, sésamo, makhana o lila de agua, maní, cebada perlada, frijoles de soya, así como frijoles verdes y rojos. La región es especialmente bella a finales de primavera, cuando florecen los árboles de tung que cubren las montañas.
Traducido del Taiwan Journal por Silvia Villalobos