La propuesta para entrar en la ONU continúa
POR PAT GAO
FOTOS DE CNA
Este año, por primera vez, el Gobierno siguió el procedimiento de solicitar nuevamente la calidad de miembro de la ONU en nombre de Taiwan, y los partidos gobernante y de oposición planean dos referéndum relevantes.
El
presidente Chen Shui-bian (centro derecha), Frank C. Hsieh (centro izquierda),
candidado presidencial del DPP, junto a otros altos funcionarios del Gobierno,
hacen un llamado al pueblo para que apoye el referéndum sobre el
ingreso de Taiwan a la ONU.
En 1993, tras la presión del entonces Partido Democrático Progresista (DPP, siglas en inglés) y algunos políticos del Partido Nacionalista Chino o Kuomintang (KMT), tales como el entonces legislador Huang Chu-wen —quien luego se convirtió en presidente de la Unión para la Solidaridad de Taiwan, partido que se escindió del KMT, después que el DPP ganó la elección presidencial de 2000 —el gobierno del KMT emprendió una campaña para ser miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Los aliados diplomáticos de Taiwan continúan presentando propuestas para su representación y entrada en la ONU. Sin embargo, estas propuestas nunca han pasado más allá del Comité General de las Naciones Unidas, y por lo tanto, nunca han sido incluidas en la agenda de la Asamblea General de la ONU.
Este año, la propuesta de Taiwan para entrar en la ONU fue diferente. En julio, su solicitud para ser miembro de la ONU, con una carta adjunta firmada por el presidente Chen Shui-bian, fue presentada por los representantes en la ONU de las Islas Salomón y Swazilandia, al secretario general de la ONU Ban Ki-moon. Esta fue la primera vez que el país, en más de una década de propuestas para entrar en la ONU, adoptó el nombre “Taiwan”, y no su nombre oficial de República de China (ROC, siglas en inglés). Además, en lugar de sólo buscar la discusión de su causa para entrar en la ONU en la reunión anual de las Naciones Unidas, el país por primera vez siguió el procedimiento de pedir admisión como un nuevo miembro, algo que, según la Carta de las Naciones Unidas, se decide a través de una decisión de la Asamblea General después de una recomendación del Consejo de Seguridad, cuyos miembros verán la solicitud presentada al Secretario General de la ONU.
Un gran error de la ONU
La carta de Chen a Ban Ki-moon fue devuelta por la Oficina de Asuntos Legales de la ONU. La secretaría dijo que la solicitud no podía recibirse en vista de la Resolución 2758 de la Asamblea General, adoptada en 1971, que es la base de la política de una sola China de la ONU. En otras palabras, “Taiwan es una parte de China”. Lai I-chung, director del Departamento de Asuntos Chinos del DPP, indica que esto es un gran error y confunde la percepción internacional de la posición de Taiwan. “No esperamos un importante avance inmediato en nuestra propuesta de participar en la ONU”, dice. “La primera medida para buscar formalmente la calidad de miembro en el nombre de Taiwan tiene la intención de enviar un claro mensaje al órgano mundial y la comunidad internacional, de que Taiwan es un estado soberano, e independiente del régimen de la República Popular China (PRC, siglas en inglés)”.
La resolución 2758, llamada “Restauración de los derechos legales de la PRC en las Naciones Unidas”, expulsó a los “representantes de Chiang Kai-shek de la ONU y dio su escaño de China a PRC. El asunto de la posición o representación de Taiwan no fue tocado en la resolución. El reconocimiento doble de China y Taiwan fue propuesto por algunos estados miembro de la ONU, pero fue rechazado por la administración de Chiang, que insistía en que no iba a coexistir con un “ladrón” bajo el mismo techo. “En la época de los debates respecto a la Resolución 2758”, dice Lai, “los representantes de más de 20 países han sostenido que Taiwan debería solicitar una calidad de miembro separada”.
Volver a luchar viejas batallas
El opositor KMT prefiere restaurar el escaño de ROC que perdió a favor de PRC hace más de tres décadas. “Nosotros y el DPP tenemos la misma meta de asegurar un escaño en la ONU, pero, considerando el sensible asunto de la identidad nacional, estamos tratando de encontrar una forma más plausible”, dice Chang Jung-kung, director del Departamento de Asuntos Continentales del KMT. “Después de todo, ROC fue miembro fundador de las Naciones Unidas, pero Taiwan nunca ha tenido un escaño allí”. En vez de buscar una nueva calidad de miembro para Taiwan, el KMT sugiere que ROC “vuelva a entrar” en la organización.
Sin embargo, esta propuesta no es sólo controvertida, sino también extremadamente confusa sobre qué es lo que desea Taiwan. “Remontarnos al escaño que tuvo el gobierno de Chiang es perjudicial para nuestra causa en las Naciones Unidas”, dice Chiang Huang-chih, profesor asociado en el Colegio de Derecho de la Universidad Nacional de Taiwan. “El escaño de la ONU que Taiwan busca, no tiene nada que ver con el de China que tuvo antes ROC, y ahora tiene PRC”. El profesor de derecho internacional indica que la Resolución 2758 define el lugar que los representantes de Chiang ocuparon en la ONU como “ilegal”, por lo que la idea de “volver a entrar” implica un tipo de continuación de la lucha de la Guerra Fría sobre quién, Taipei o Beijing, representa realmente a China, una lucha que el resto del mundo ha considerado desde hace mucho ya decidida y no tiene interés en revivir. “No es pragmático y es egocéntrico para Taiwan involucrarse en esa lucha”, dice él. Lo que es peor es que la posición de volver a entrar no sólo envía el mensaje a la comunidad internacional de que Taiwan está buscando su anterior representación como China —algo que convertirá a Taiwan en blanco de burlas y no le ayudará a ganar simpatía— pero también basa su reclamo en la idea de que Taiwan es territorio chino.
Tomar la medida correcta
Mientras que funcionarios del KMT como Chang son bastante pesimistas sobre las esperanzas de que Taiwan tenga un escaño en la ONU, Chiang y Lai creen que vale la pena hacer mayores y continuos esfuerzos. “La causa aún no ha tenido éxito”, dice Chiang, “pero no debemos olvidar que PRC necesitó más de dos décadas para entrar en la ONU”. Lai dice que Taiwan apenas ha comenzado este año a solicitar la nueva calidad de miembro en el nombre de Taiwan. “Esto significa que hemos comenzado a tomar una medida que es compatible con el correcto estatus legal de Taiwan”, dice él. “Debemos dar a conocer correcta y continuamente nuestra posición al mundo para que tengamos la oportunidad de cambiar la situación actual cuando las circunstancias internacionales se pongan de nuestra parte”.
Los
taiwaneses de ultramar participan en una actividad en la ciudad de Nueva
York a fin de mostrar su apoyo a la entrada de Taiwan en las Naciones Unidas.
Con respecto al complicado asunto de la situación legal de Taiwan según la ley internacional, los argumentos y debates relevantes aún repercuten entre los científicos, investigadores y activistas políticos. Desde 1945, el Gobierno de ROC ha ejercido efectivamente su gobierno en Taiwan —aunque quizás sólo en manera de ipso. Algunos insisten que la Declaración del Cairo de 1943, que estipuló que Taiwan iba a regresar a China a finlaes de la guerra, y se volvió la base del reclamo territorial entre ROC y PRC, sólo fue un comunicado de prensa sin firmas, que no podía efectuar ninguna transferencia legal de soberanía. Algunos explican que en el Tratado de Paz de San Francisco en 1952, Japón renunció todas sus reclamaciones sobre Taiwan, sin especificar un recipiente, por lo tanto ni ROC ni PRC recibieron un título de la isla —principalmente por el reconocimiento internacional dividido de las dos Chinas. Después de esto, algunos piensan que Taiwan sigue siendo un territorio ocupado durante la post guerra, donde ROC ha sido la potencia ocupante enviada por los Aliados victoriosos para administrar el territorio anteriormente gobernado por el derrotado Japón. Si esta situación de ocupación militar aún no ha terminado, entonces, como un territorio en fideicomiso, Taiwan debería tratarse bajo el sistema de administración fiduciaria internacional, consagrado en la Carta de las Naciones Unidas.
Lai indica que estas teorías de la posición dudosa de Taiwan tuvieron ciertamente validez durante el régimen dictatorial del KMT, cuando los taiwaneses no tenían voz para reclamar su derecho natural a la soberanía de su territorio. Pero desde que Taiwan implementó la democracia, han sido superadas por la soberanía del pueblo. “El deseo colectivo del pueblo de este territorio en cuestión es el primer y más decisivo factor en el asunto de la soberanía, y esto no puede ser determinado por ningún tratado”, dice Lai. “Ahora que nuestro congreso nacional y Presidente han sido elegidos por voto popular, el desarrollo democrático ha creado una posición internacional diferente para Taiwan”. En otras palabras, aún cuando el ex gobierno dictatorial del KMT no podía presentar un reclamo completo legítimo sobre la soberanía de Taiwan, ahora el pueblo taiwanés tiene un derecho natural a través de los sistemas democráticos.
El referéndum sobre independencia no es necesario
Lai dice que, debido a que Taiwan es un país soberano y su estatus ya no es dudoso, su posición independiente no tiene que ser confirmada a través de un referéndum. “Es difícil decir exactamente cuándo podemos llamarnos oficialmente independientes”, dice él, “pero nuestra soberanía independiente queda confirmada una y otra vez de diferentes maneras, tales como las elecciones nacionales populares, los discursos presidenciales en el ámbito internacional y la propuesta de ingreso en las Naciones Unidas”. Para este director del DPP, hay muchas cosas que pueden hacer antes, o en lugar de, una declaración formal de independencia y una de éstas es un referéndum, planificado para el año próximo para preguntar a los taiwaneses si desean que el Gobierno trate de ingresar en las Naciones Unidas bajo el nombre de Taiwan —o, según el referéndum sugerido por el KMT, bajo el nombre de ROC o cualquier nombre que sea práctico.
La versión de referéndum del KMT propone preguntar también a los votantes si ellos desean buscar la participación en otras organizaciones internacionales, que el principal partido de oposición piensa es una tarea más pragmática y con más oportunidades de tener éxito que la ultra difícil de ingresar en la ONU. “Antes de que se resuelvan los problemas sobre la relación entre ambos lados del Estrecho, las luchas diplomáticas no contribuirán mucho en la presencia internacional de Taiwan”, dice Chang Jung-kung. “Una medida demasiado llamativa podría socavar la posición de Taiwan”. En los últimos años, el KMT ha tratado de construir una especie de acuerdo entre ambos lados del Estrecho sobre asuntos tales como la participación de Taiwan en eventos asociados con la Organización Mundial de la Salud, otro importante organismo internacional del cual Taiwan ha estado excluido desde hace tiempo.
Chang indica que la mayoría de los taiwaneses apoya la propuesta de la ONU y el referéndum simplemente es para confirmar el consenso popular que ya existe. “Debemos considerar si la medida puede realmente crear beneficios diplomáticos para nosotros”, dice. “Por una parte, Estados Unidos ha mostrado su preocupación de que el proyecto del DPP podría intentar cambiar el nombre de la nación y podría ser un tipo de referéndum sobre la independencia de Taiwan, que cambiará la posición de facto de las relaciones entre ambos lados del Estrecho”. El agrega que la explicación del Gobierno de que el nombre de un miembro de las Naciones Unidas no tiene que ser el nombre oficial nacional, puede ayudar a aliviar las preocupaciones internacionales respecto al planeado referéndum.
Un resultado que no puede ser ignorado
El KMT, que busca construir lazos más íntimos con China, parece haber sido forzado a entrar en una lucha a la que no pertenece al reconocer la voluntad colectiva del pueblo taiwanés de ganar más reconocimiento internacional. Aunque Lai piensa que la propuesta de reentrada del KMT no tiene oportunidad de triunfar, él está contento de ver los esfuerzos conjuntos del referéndum por el partido de la oposición y el Gobierno, a fin de ayudar a darle forma a la voluntad popular nacional. “Si ambos referéndum son aprobados el año próximo —lo que es muy posible que ocurra— entonces, las Naciones Unidas deben estar preparadas para enfrentar el resultado de ocho a nueve millones de votos”, dice él. “Ahora ellos pueden tratar de ignorar nuestra solicitud o descartar nuestra propuesta para entrar en la ONU como un esquema electoral, pero el resultado claro, definitivo de un voto popular es algo que no pueden desechar”.
Por lo tanto, el próximo mayo empezará una nueva etapa de los asuntos entre Taiwan y China, discutidos en el ámbito internacional. “Los resultados del referéndum pueden llegar a discusiones relevantes de la estructura de administración triangular construida por Taiwan, China y Estados Unidos”, dice Lai. Otras naciones tales como Japón e India, tendrán más espacio para participar en los debates relevantes”.
Chiang Huang-chih señala que el plan de referéndum aclarará a la comunidad internacional que la posición de Taiwan está aún abierta a debate, y es cualquier cosa excepto la fórmula acordada con la que PRC presiona a sus aliados. “Aún si los referéndum no son aprobados, eso significaría que Taiwan, como una nación o no, sigue siendo controvertida”, dice el profesor de derecho internacional. “Este tipo de debate es una parte del proceso acumulativo que mantiene viva la idea de la existencia de Taiwan como distinta de China, para dejar la puerta abierta a la intervención internacional legítima en caso de posibles problemas de seguridad”.
La posición independiente de facto de Taiwan es ampliamente reconocida en el país como en el extranjero. Esta posición está corroborada por el Acta de Relaciones con Taiwan, de Estados Unidos, que estipula que todas las leyes del país que se refieran a relaciones con países, naciones, estados y gobiernos extranjeros, se aplicarán a Taiwan. Incluso la Ley Antiseparatista de China implica un acuerdo tácito sobre el presente estatus de Taiwan —las prohibiciones de la ley se refieren a lo que vaya más allá de este estatus. Por ello, no hay seña les de cambios importantes a esta posición de facto en los próximos años. Sin embargo, esta posición legalmente ambigua no durará para siempre, y la propuesta para ingresar en la ONU presentada por Taiwan es una de las maneras de reducir esa ambigüedad. Chiang indica que aunque el referéndum no necesariamente conducirá al éxito en la propuesta para entrar en la ONU, brinda un eje de valores para la posible reconsideración del estatus de Taiwan por parte de países extranjeros. “Es mejor hacerlo, que no hacerlo”, dice.